3 de julio de 2007

Análisis Crítico: Sistemas de Protección Social para el Adulto Mayor en América Latina y el Caribe

Por Virginia Vallejo
Psykhê Centro de Investigaciones

Documento fuente

Suárez, R. & Pescetto, C. (2005). Sistemas de protección social para el adulto mayor en América Latina y el Caribe. Revista Panamericana de Salud Pública, 17(5-6), 419-428. Recuperado el 22 de marzo de 2007, de http://www.scielosp.org/pdf/rpsp/v17n5-6/26279.pdf

Resumen

En este documento se describen los diferentes pilares de la protección social y los planes de ahorro para la vejez vigentes en la región de Latinoamérica y el Caribe y las deficiencias que presentan ante la insatisfacción de las necesidades de una población adulta mayor, que amenaza con aumentar en los próximos años.

Inicialmente, los autores realizan un análisis resumido del proceso de envejecimiento poblacional iniciado en la Región desde hace aproximadamente 60 años y resaltan el impacto de las dificultades socioeconómicas que dicho proceso trae consigo, entre ellas, una tasa de dependencia económica de los envejecientes como consecuencia de un aumento en la población del grupo etário de 65 años y más.

Los autores plantean que se requiere de la intervención de los gobiernos de la Región a través de políticas y tomas de decisiones que respondan a las necesidades de consumo y de salud de los adultos mayores, ya que los programas de protección social actuales no han podido satisfacer estas carencias.

En este sentido, la mitad de las personas de 60 años y más reciben algún tipo de protección social, mientras que la otra mitad sólo cuenta con ingresos provenientes de cuentas de ahorros, transferencias familiares voluntarias o actividades de caridad. De continuar esta situación, los autores consideran que la población económicamente activa (PEA) de hoy día tendrá una vejez con carencias y dificultades; la satisfacción de sus necesidades de consumo y de salud recaerá sobre la familia.

Análisis

El proceso de envejecimiento, producto de la transición demográfica en el que está actualmente inmersa América Latina y el Caribe, ha despertado el interés y preocupación de diversas organizaciones e investigadores, quienes han realizado y publicado varios estudios sobre el tema, haciendo sus análisis desde diversos enfoques: político, económico, social y salud.

Entre estas organizaciones sobresalen la División de Población de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) del Centro Latinoamericano y Caribeño de Demografía (CELADE), la Organización Panamericana de la Salud (OPS), entre otras. De manera particular, en la OPS funciona la Unidad de Políticas y Sistemas de Salud, la cual ha publicado un artículo sobre los sistemas de protección social para la vejez en la región de América Latina y el Caribe, escrito por Rubén Suárez (asesor regional) y la consultora Claudia Pescetto.

Los autores ofrecen un panorama general de la transición demográfica y el impacto que ésta tendrá en la Región en los próximos años. Luego hacen un análisis sobre las principales consecuencias de este proceso: el aumento constante de la población mayor de 60 años y el incremento de la tasa de dependencia de esta población sobre la población económicamente activa.

Las dimensiones socioeconómicas de los sistemas de protección social y sistemas de ahorro para la vejez también fueron evaluadas como tema principal del artículo, donde se resaltó la carencia o ausencia de estos sistemas en los diferentes países de la Región y su repercusión en la satisfacción de las necesidades de consumo y salud de los envejecientes.

Aunque en el contenido de este artículo se emplean términos técnicos demográficos y económicos, la estructura de la redacción es presentada de manera clara y sencilla, pues se dilucidan los conceptos de tal manera que cualquier lector no familiarizado con ellos pueda comprenderlos. Además, la cohesión entre los párrafos permite una continuidad de la lectura, logrando mantener una buena consistencia entre las ideas.

Los datos utilizados para explicar el proceso de envejecimiento poblacional están apoyados en las proyecciones que realizó el CELADE, lo que garantiza que la información suministrada es reciente y goza del respaldo de una organización pionera en el tema, mientras que la opinión de otros expertos confirman las aseveraciones de los autores al señalar que “las dificultades de financiamiento de los sistemas de salud y seguridad social, podrían agravarse en el mediano plazo” (Chackiel, 2000, p. 20).

Estas dificultades varían en cada país. En República Dominicana se inició hace más de tres años un nuevo sistema de pensiones, lo cual significó un proceso de reforma en el que los programas de asistencia social han sido prácticamente desplazados por el sistema de cuentas de capitalización individual (CCI) administradas por las Aseguradoras de Fondos de Pensiones (AFP), las cuales son reguladas por la Superintendencia de Pensiones (SIPEN). Lamentablemente, este sistema representa una desventaja para los trabajadores informales y los que cotizaron durante un corto período, pues los beneficios que pudieran obtener a través del sistema aún son inciertos.

Por su parte, los autores sugieren el rediseño de los sistemas de seguridad social y a su vez estimular el sistema de CCI con miras a que la población laboral activa de hoy tenga asegurada su bienestar en el futuro próximo, pues se teme que esta población quede desprotegida, sólo bajo el amparo del apoyo familiar, ya que las circunstancias políticas de los países y las fluctuaciones que presenta el mercado amenazan con debilitar aún más los sistemas de protección social (sistema de seguridad social y sistemas de ahorro para la vejez).

Sin embargo, el cambio a un sistema de ahorro individual también tiene sus desventajas en aquellos países donde no existe transparencia en las políticas de manejo de estos recursos (tal como sucede en la República Dominicana), pues las personas que eligieron afiliarse a una AFP aún no tienen claro la cotización acumulada a través del sistema de seguridad social.

Desafortunadamente, los autores no fueron exhaustivos en cuanto a las posibles consecuencias que significa el cambio de un sistema de asistencia social a uno de ahorro y, por otro lado, se nota la ausencia de posibles alternativas o sugerencias para enfrentar estos desafíos, pues sólo se enfocaron en detallar las debilidades de los sistemas y sus principales consecuencias políticas y económicas.

Los bajos ingresos, una pobre tasa de ahorro y los problemas económicos de los países de la Región son detectados por los autores como los principales factores amenazantes de la insuficiencia de recursos que permitan satisfacer las necesidades de las personas mayores de 60 años, y es por esto que alertan a los gobiernos de lo que deben enfrentar, ya de manera decisiva, a partir de ahora a través de las políticas pertinentes y la toma de decisiones oportunas para que la población envejeciente pueda ser beneficiada a corto plazo y la población laboral de hoy disfrute de una vejez con un mejor bienestar en los próximos años.


Referencias

Chackiel, J. (2000). El envejecimiento de la población latinoamericana: ¿hacia una relación de dependencia favorable? [versión electrónica]. Centro Latinoamericano y Caribeño de Demografía. Recuperado el 30 de marzo de 2007, de: http://www.eclac.cl/publicaciones/xml/7/4917/lcl1411e.pdf

Suárez, R. & Pescetto, C. (2005). Sistemas de protección social para el adulto mayor en América Latina y el Caribe. Revista Panamericana de Salud Pública, 17(5-6), 419-428. Recuperado el 22 de marzo de 2007, de http://www.scielosp.org/pdf/rpsp/v17n5-6/26279.pdf

No hay comentarios:

Publicar un comentario