3 de diciembre de 2007

Importancia de las Encuestas para el Desarrollo del País

Por Germania Estévez Then
Oficina Nacional de Estadística

Los países necesitan diagnósticos de su situación para poder implementar acciones apropiadas a favor de su desarrollo. Estos diagnósticos son posibles gracias a las informaciones que se levantan a través de los censos y las encuestas por muestreo que desarrollan los países; los censos que ofrecen datos de toda la población en sus resultados y las encuestas que representan las características de grupos o estratos geográficos específicos.

En el caso de la República Dominicana, los censos se encuentran centralizados por el Estado y son desarrollados por la Oficina Nacional de Estadística (ONE). Por otro lado, la producción de las encuestas es mixta, ya que son realizadas tanto por entidades estatales como por instituciones del sector privado o instituciones sin fines de lucro (ONGs), así como también por investigadores independientes financiados por algún proyecto.

Las encuestas en la República Dominicana abordan diversos aspectos sociales, económicos, culturales, políticos, de mercado, entre otros. Las más importantes son aquellas encuestas nacionales relacionadas con temáticas sociales como salud, condiciones de vida, fuerza de trabajo y todas aquellas que persigan el objetivo de arrojar datos para el diseño de políticas nacionales adecuadas.

Desde el año 2005, se inauguró en el país un Sistema Integrado de Encuestas de Hogares con el desarrollo de la primera Encuesta Nacional de Propósitos Múltiples – ENHOGAR. Las encuestas ENHOGAR persiguen la satisfacción de las demandas de información de diferentes sectores, en aspectos de suma importancia para la formulación y monitoreo de políticas y programas de desarrollo. (ONE, 2005)

La periodicidad de estas encuestas es anual y la temática de estudio va variando cada año. Para el 2005 se obtuvieron datos que permitieron proveer indicadores de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), acceso a las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC), Seguridad Ciudadana y datos para la Caracterización Socioeconómica de los Hogares Dominicanos. Esas informaciones permiten relacionar condiciones de vida con niveles de violencia y grados de carencia en términos de disponibilidad de tecnología en los hogares, entre otros aspectos relevantes. (ONE, 2005)

Para el año 2006, la ENHOGAR se enmarcó dentro de las Encuestas de Múltiples Indicadores por Conglomerados (MICS) que se desarrollan a nivel internacional con representatividad regional. Cumplió con el objetivo de proporcionar información estadística actualizada a nivel nacional y por estratos sociodemográficos sobre indicadores de vivienda y situación de la mujer, niñez y adolescencia, considerando la fase de gestación, nacimiento, infancia y juventud. (ONE, 2006)

La ENHOGAR 2007, de la que se espera tener resultados a finales del presente año (2007), repite el diseño de la ENHOGAR 2005, lo que permitirá el seguimiento y la observación de los cambios en los fenómenos estudiados, midiendo en adición el importante tema de Migración y Remesas en el país.

Un aspecto de mucha importancia es la difusión de los resultados de las encuestas, si no se conocen no pueden servir para sus fines. Hasta épocas muy recientes, la República Dominicana se caracterizaba por su falta de información en la mayoría de los sectores. Gracias a estos esfuerzos por responder a las demandas y cubrir la falta de información se ha logrado contar con informaciones confiables y con alta calidad debido a su rigurosidad metodológica, asimismo, la ventaja que da la tecnología, que permite el acceso de todo público a estas informaciones, principalmente a través del Internet (ver www.one.gob.do).

En conclusión, nuestro país está dando pasos de avance hacia el desarrollo, dentro de los cuales el acceso a informaciones de interés, confiables y oportunas que describan las diversas problemáticas de la población dominicana representa uno de los principales.


Referencias

Oficina Nacional de Estadística. (2005). Encuesta Nacional de Hogares de Propósitos Múltiples ENHOGAR 2005 [versión electrónica]. Santo Domingo, República Dominicana: Autor. Recuperado el 10 de mayo de 2007, de http://www.one.gob.do/index.php?option=com_docman&task=cat_view&gid=80&Itemid=26

Oficina Nacional de Estadística. (2006). Encuesta Nacional de Hogares de Propósitos Múltiples ENHOGAR 2006 [versión electrónica]. Santo Domingo, República Dominicana: Autor. Recuperado el 10 de mayo de 2007, de http://www.one.gob.do/index.php?option=com_docman&task=cat_view&gid=80&Itemid=26

3 de noviembre de 2007

La Psicología Forense

Por Solange Blandino Wong, MA
Instituto Nacional de Ciencias Forenses

La psicología forense (PF) procede de dos ciencias, la psicología y el derecho, siendo éste último el que en contenido le ha posibilitado el marco de actuación. La psicología es la ciencia que estudia el comportamiento humano. El derecho estudia el conjunto de principios a que están sometidas las relaciones humanas en toda la sociedad civil. Es decir, la psicología estudia el comportamiento y el derecho lo regula (Sierra & Jiménez, 2006).

Es en la psicología clínica que se originan los primeros pasos de la psicología forense, específicamente dentro de la evaluación psicológica.

La psicología, dentro del campo judicial, tiene como función proporcionar las contribuciones necesarias para un mejor conocimiento de la ley y de las instituciones legales, así como el entrenamiento, tanto de los psicólogos en las materias legales, como del personal judicial en los conceptos psicológicos, y, por ultimo, la aplicación de la psicología en el sistema legal.

Weiner y Hess (1987) consideran la psicología forense como la evolución del cuerpo de estudios encaminados a elucidar la relación entre comportamiento humano y procedimiento legal, como, por ejemplo, estudios experimentales en cuanto a testimonios y la memoria; la toma de decisiones de jueces y jurados; y el comportamiento criminal.

Actualmente, el término forense se refiere a la aplicación de los principios y prácticas científicas en el proceso judicial. La psicología forense se puede entender como el instrumento necesario para la toma de decisiones de los jueces y tribunales.

La psicología forense lleva implícitas las siguientes características:

  • Está al servicio del poder judicial del estado.
  • Es básicamente un instrumento técnico de la administración de justicia.
  • Está orientada hacia la aplicación de la ley.
  • No es investigación pura ni psicología experimental, si no que al igual que la psicología clínica, ayuda a la hora de tomar decisiones sobre problemas concretos.
  • La toma de decisiones (al contrario de lo que ocurre en la psicología clínica) no corresponde al propio psicólogo, ya que éste actúa como consultor de la persona o personas encargadas de tomar dichas decisiones (e.g., el juez, el tribunal).
  • Tiene una finalidad institucional distinta a la de la psicología clínica y la psicología industrial. Sus objetivos éticos están determinados por la ley.

Algunas de las funciones generales que en la actualidad desarrolla el psicólogo forense en el ámbito del derecho son:

  • En el derecho penal: informa sobre la capacidad cognitiva del acusado y el nivel de implicación en proceso delincuencial.
  • En el derecho civil: informa sobre problemas psicológicos, deficiencias y trastornos psicopatológicos.
  • En el derecho laboral: valoración de capacidades psicológicas, trastornos y secuelas.

Como resultado de lo anterior, el psicólogo forense juega el rol de perito en el proceso judicial El perito es la persona que, sin ser parte del proceso, emite declaraciones sobre hechos que tienen carácter procesal en el momento de su capacitación, para cuyo conocimiento o apreciación son necesarios conocimientos científicos o artísticos. La declaración que emiten los peritos se denomina informe pericial. La actuación de los peritos tiene una notable importancia en cuanto que descubren al juez, en base a los conocimientos especializados que tienen, procesos técnicos o reglas de experiencia de los que el juez suele carecer (Sierra & Jiménez, 2006).


Referencias

Sierra, J. C. & Jiménez, E. M. (2006). Psicología forense: manual de técnicas y aplicaciones. Madrid: Biblioteca Nueva.

Weiner, I. B. & Hess, A. K. (1987). Handbook of forensic psychology. Nueva York: Giley and Sous Inc.

6 de octubre de 2007

Psykhê demuestra baja calidad del 16FP y recomienda acciones

Psykhê Centro de Investigaciones presentó, en el marco del VI Congreso Dominico-Puertorriqueño de Psicología, un estudio por medio del cual sometió a prueba de validez y confiabilidad a la forma C del 16FP de Cattell, demostrando que el instrumento utilizado en la República Dominicana carece de los niveles adecuados de estas propiedades. El instrumento que se comercializa en nuestro país difiere, grandemente, del que se comercializa en los Estados Unidos.

Este estudio, denominado ¿Quién se comió mi prueba? Falsos positivos y el caso del 16FP de Cattell y desarrollado por César Andrés Caamaño, Virginia Vallejo y Raisa Evangeline Caamaño, evaluó las propiedades de confiabilidad y validez del instrumento en tres poblaciones y en tres años distintos (2003, 2004 y 2005), encontrando que la puntuación mediana del coeficiente de confiabilidad de Cronbach en los 16 factores del 16FP, para cada uno de los años, fue de .13, .20 y .18, respectivamente.

El Lic. Caamaño indicó que la forma C del 16FP presenta una gran inestabilidad interna de los rasgos que describe, lo cual hace que la prueba arroje varios perfiles de personalidad para un mismo individuo evaluado. Resaltó que los ítemes no reflejan los rasgos de personalidad que se han planteado en la teoría de Cattell, de modo que toda la prueba debe ser revisada y reestructurada. Además, el Lic. Caamaño cuestionó el rol ético que juega la sociedad psicológica dominicana como un todo, indicando que "es un deber ético utilizar, únicamente, instrumentos para los cuales su validez, confiabilidad y tipificación han sido establecidas para ser utilizados con miembros de la población dominicana"; puntualizó que "el no cumplimiento de esto constituye una falta grave, tanto de parte de los que comercializan estos instrumentos como de quienes los utilizan".

Durante la exposición el Lic. Caamaño recordó que Cronbach, desde 1964, había establecido que "es responsabilidad del autor, de cualquier prueba psicológica, el demostrar que la misma tiene suficiente precisión para el uso que ese autor recomienda" y que "hasta que un conjunto amplio de evidencia soporten una prueba en particular, uno debe asumir que dicha prueba no es válida".

Entre las recomendaciones generales que presentaron los autores del estudio se encuentran:


  1. Actualizar periódicamente los instrumentos, confirmando sus propiedades psicométricas.
  2. Asegurar que los instrumentos cuenten con instrucciones claras y precisas.
  3. Asegurar que las informaciones sobre las muestras normativas se mantengan actualizadas y con suficiente descripción que permita asegurar que la persona evaluada corresponde a esa muestra normativa.
  4. Establecer mecanismos de supervisión, control y sanción para que el CODOPSI pueda vigilar el cumplimiento de los estándares éticos, especialmente en lo que se refiere a la evaluación psicológica.
  5. Establecer mecanismos para controlar la distribución y uso del material psicométrico.

El informe completo de esta investigación está disponible aquí para compartirlo con todos los interesados en mejorar el ejercicio de la psicología en el país.

3 de octubre de 2007

Pasos para Crear una Propuesta de Consultoría

Por Elisa B. Valenzuela
Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico

Dentro de los aspectos fundamentales durante el cierre de una venta, en un proceso de consultaría, se encuentran la propuesta de servicios. En este trabajo se presentaran diversas estrategias a tener en cuenta y su importancia en la mesa de negociaciones, a la hora de redactar la propuesta.

El propósito de las propuestas tiene dos vertientes: primero, provee al cliente la información necesaria para alcanzar una decisión; segundo, sirve de vehículo para promover los servicios (Keish & Keish, 1996). La propuesta sienta las bases para un buen contrato, documenta lo que se pretende hacer, el tiempo en que se proyecta hacer y de la forma en que ambos, el cliente y el consultor, pretenden beneficiarse uno al otro. Los costos por servicios se pueden establecer de diversas formas y ofreciéndole diferentes alternativas de pago al cliente. De modo que usted pueda vender su propuesta y satisfacer a la vez las necesidades de su cliente.

Escribiendo la Propuesta de Servicios


Luego de que se ha llegado a un acuerdo en las entrevistas iniciales, entre el cliente y el consultor, sobre la naturaleza del trabajo solicitado por el cliente, normalmente éste último suele pedir una propuesta escrita al consultor. Cohen (1985) indica que hay cinco razones principales para crear una propuesta escrita, lograr un contrato e iniciar su trabajo como consultor:

  1. La propuesta escrita finaliza el acuerdo. Se convierte en el documento de venta donde se atan todos los cabos sueltos y se plantea claramente el trato.
  2. La propuesta indica lo que el consultor va a realizar. Esta es la oportunidad para plantear el servicio que el consultor va a prestar de manera precisa. Deben transmitir y demostrar que lo que usted propone será de valor único para la organización (Weiss, 2003).
  3. La propuesta indica el marco de referencia necesario para el tiempo en que se va a cumplir con el servicio. Tan importante como lo que el consultor va a hacer, es indicar en cuanto tiempo lo va a realizar. En la propuesta se deben describir de manera secuencial el objetivo en tiempo de ejecución para cada paso necesario para lograr el proyecto de servicio, así como el compromiso necesario por ambas partes, para lograr cumplir con el proyecto en el tiempo propuesto (Block, 1999).
  4. La propuesta escrita indica lo que el consultor va a recibir por sus servicios.
  5. La propuesta se convierte en la base del contrato.

Block (1999) subraya que las propuestas están diseñadas no tanto para crear obligaciones, sino más bien para aclarar la comunicación sobre lo que va a suceder en el proyecto. Las mismas deben incluir aclaraciones sobre los siguientes elementos:

  1. Sociedad operacional en la empresa. Esto quiere decir, tener influencia sobre lo que pasa, sobre eventos significativos descubiertos, mantener el respeto por la contribución que usted hace.
  2. Acceso a las personas y a la información de línea. Libertad de movimiento para perseguir resultados y data relevante al proyecto.
  3. Tiempo de las personas de línea de la organización. Es importante aclarar que uno de los mayores costos de cualquier proyecto de mejoramiento, es el tiempo de las personas de línea de la organización, necesario para planear y lograr los cambios buscados. En ocasiones antes de empezar una asignación propuesta, se le indica al consultor que “no ocupe mucho tiempo del personal de línea, por que ellos no quieren o no deben de ser interrumpidos” (p. 54). Estas es una advertencia de que el proyecto debe ser renegociado y que se deben aclarar las necesidades de ambas partes para el logro del proyecto.
  4. Oportunidad para ser innovador. Los consultores generalmente gustan de probar cosas diferentes. Sin embargo, se debe preguntar al cliente directamente por estas oportunidades, para luego no tener que estar justificando.
  5. La propuesta debe balancear claramente las necesidades, consideraciones y condiciones de las partes, para luego obtener un buen contrato sobre el que apoyarse y utilizar como punto de referencia cuando inicie el servicio del consultor.

El negocio de la consultaría es negociar necesidades. Todas las necesidades son válidas. Lo importante es que el consultor sea capaz en todo momento de poder preguntar con claridad a todas las partes involucradas sobre las expectativas, sobre las preocupaciones, sobre la necesidad de tiempo de las personas de línea para el proyecto, sobre los supuestos encubiertos que usted encuentre y sobre el control en el proyecto. Si usted como consultor puede discutir abiertamente todos estos puntos, entonces usted podrá lograr una buena propuesta de servicio y, quizás en lo adelante, un contrato.

Elementos de una Buena Propuesta Escrita

Cohen (1985) indica una serie de pautas acertadas que se deben seguir a la hora de redactar una propuesta. El autor sugiere que para escribir una buena propuesta utilice al redactar un estilo franco, claro y amistoso a la vez. Se deben anticipar las preguntas y preocupaciones del lector proveyendo contestaciones específicas a dichos cuestionamientos (Keish & Keish, 1996). Resista la tentación de incluir en la propuesta ideas que no fueron discutidas con el cliente durante las reuniones previas a la entrega de la misma; evite estas sorpresas a menos que pueda consultarlas previamente. Revise antes de entregar completamente el documento, recuerde que esta es su carta de presentación formal. Revise con su cliente, además, todos los puntos principales de la propuesta antes de entregar. Se debe mantener una estructura clara y con un orden lógico en el escrito.

Distintos autores proponen una serie de alternativas, pasos o estructuras que debe cumplir una propuesta escrita. A continuación se describirán algunas de estas estrategias. La estructura sugerida por Cohen (1985), con énfasis especial para cuando son negocios con compañías grandes o con el gobierno, se presenta en la Figura siguiente:













Se pueden dar casos en que el cliente pide que la propuesta siga un modelo específico propuesto por ellos. Si esta es la situación, siga las instrucciones de su cliente. A continuación vamos a explicar brevemente los pasos descritos por Cohen (1985):

  1. Apertura. En esta parte simplemente indique que usted escribe esa propuesta con el propósito de dar a conocer sobre el proyecto que se discute.
  2. Trasfondo de la situación. Describa el trasfondo de la situación por la cual se genera la decisión de consultoría. Plantee por escrito las asunciones de su cliente relevantes al caso; si las mismas son correctas dan al cliente la credibilidad en su buen juicio al analizar la situación. Si las asunciones son incorrectas, trate de convencer a su cliente de por qué plasma las cosas desde otra perspectiva antes de redactarlo por escrito. Recuerde, evite las sorpresas.
  3. Objetivos. Redacte los objetivos de manera precisa. Describa exactamente lo que su cliente va a recibir como resultado de su trabajo. Sea realista sobre las mejorías que se esperan si el proceso de consultoría es exitoso (Block, 1999).
  4. Métodos del estudio. En esta parte indique las alternativas metodológicas para lograr los objetivos del proyecto. Discuta las ventajas y desventajas de cada alternativa, así como los métodos propuestos a utilizar en cada una y por qué. Especificar todas las alternativas incluso aquellas que no se pretenden utilizar es de suma importancia, sobretodo cuando se compite por el proyecto. Si se es convincente en este punto, su propuesta puede ser la base para decidir sobre otras propuestas por su nivel de especificidad.
  5. Problemas potenciales. Todo proyecto tiene sus problemas potenciales que pudieran limitar o disminuir el logro de los resultados esperados. No omita o trate de hacer ver como menos importantes estos problemas. Documéntelos claramente, a la vez que indica cómo pretende manejarlos en caso de que surgieran. Ningún proyecto esta libre de problemas, usted genera mayor respeto por anticiparse a estos que por negarlos u omitirlos.
  6. Flujograma del proceso y calendario del producto. Éste demuestra cómo se van a ir logrando las tareas y en qué orden para mayor eficiencia en el manejo del proyecto. Éste, a su vez, demuestra que usted tiene dominio del proyecto, le establece metas al equipo de trabajo, a la vez que sirve como instrumento de evaluación y revisión de cómo se está avanzando en el proyecto. En el planteamiento del calendario, sea realista en el establecimiento de plazos.
  7. Descripción del producto terminado. Describa cómo será su reporte final; si tendrá gráficas, fotografías y tablas; el número de copias que proveerá y a quienes entregará estos resultados. Si va a entregar los mismos en una reunión con varias personas o si simplemente lo entregará a quien solicitó el servicio. Estas especificaciones le servirán para su propia organización, sobre cómo tiene que trabajar y el material que va a necesitar. Con relación a quienes recibirán el reporte final, es importante aclarar este punto con su cliente antes de plasmarlo en la propuesta. Incluya aquí la fecha de entrega del mismo.
  8. Información sobre costos y forma de pago. Indique cómo quiere que sea el pago, por ejemplo: 50% adelantado y 50% a la entrega. Si su cliente lo prefiere, no haga un precio global, divida su factura por renglones, por sub-entregas. Más adelante, en este trabajo se explicarán con detalle cómo redactar e incluir los costos en su propuesta.

Weiss (2003, 2004) subraya nueve pasos que deben ser contemplados para crear una buena propuesta:

  1. Valoración de la situación: éste es un resumen de las condiciones que enfrenta un prospecto cliente, que necesita ser mejorado como resultado de una relación de consultoría.
  2. Objetivos: estos deben seguir a la valoración de la situación, en orden, para moverse de lo general a lo específico. Los objetivos son los resultados del negocio, que deben ser alcanzados a través de nuestra intervención con el cliente. Se debe hacer una lista de los objetivos de forma clara y bien fundamentada.
  3. Medidas del éxito: éstas son indicadores del progreso que se esté cumpliendo con los objetivos. Dichas medidas pueden ser cuantitativas y cualitativas. Las mismas se deben asignar para cada objetivo como indicadores de progreso para evaluar el éxito.
  4. Expresión de valor: es una descripción del mejoramiento y del éxito que la organización podrá derivar como resultado del éxito del proyecto.
  5. Metodología y opciones: esta sección le provee al comprador un resumen de las formas en las que se va a estar trabajando. Las opciones son acercamientos alternativos para alcanzar los objetivos, proveen al cliente la habilidad de determinar cómo usar al consultor en vez de cuando usarlo. Se debe explicar que hay varias maneras de alcanzar los objetivos, que todas ellas funcionarán, pero que algunas opciones proveen más valor que otras.
  6. Tiempo: se debe indicar un estimado de cuando el proyecto debe comenzar y finalizar. Es importante negociar previamente estas fechas con el cliente.
  7. Responsabilidad conjunta: éstas son las responsabilidades del cliente y del consultor para asegurar que el proyecto se toma y se completa exitosamente. Las responsabilidades de cada parte deben ser específicas y claras.
  8. Términos y condiciones: esta parte es la referente a los costos, fechas de pago, reembolsos y otros asuntos relacionados a lo financiero.
  9. Aceptación: es la parte de la propuesta en la que el comprador firma, indicando que está de acuerdo con todos los detalles, términos y provisiones incluidas. La aceptación también puede ser oral, o en forma de pago, cuando se ha estipulado que un pago indicará la aceptación de los términos de la propuesta.

Keish y Keish (1996) indican que, dependiendo de la naturaleza del proyecto de consultoría, la propuesta debe contener, adicional a todos los elementos antes descritos, lo siguiente:

  1. Carta de trámite: sirve para presentar al consultor y para identificar la propuesta.
  2. Página del título: presenta el tema de la propuesta, proveyendo de información sobre la compañía y la información del consultor. Si la propuesta es federal, debe incluir la información que identifique el número RFP (i.e., request for proposals) al que pertenece.
  3. Tabla de contenido: le permite al lector ver el contenido en un vistazo general. Si la propuesta es corta, no será necesario hacer la tabla de contenido. Para una más larga, la tabla de contenido es esencial.
  4. Resumen de la propuesta: esta sección consiste en una o dos páginas describiendo lo que se intenta hacer. Debe ser corta y precisa, definiendo el proyecto de consultoría y su propósito general.
  5. Experiencias y calificaciones: en esta sección se deben delinear las calificaciones y experiencias que tiene el consultor. También se debe especificar si se incluirán socios o se subcontratarán a otros consultores.

Conclusiones

Basándonos en esta revisión de literatura, se puede concluir que la estructura final de una propuesta no es única, pues cada autor la describe de una manera distinta, a la vez que convergen en puntos comunes. Lo más importante es que usted identifique claramente su audiencia y las necesidades de su(s) cliente(s). A partir de ello, redacte su propuesta de modo que satisfaga en el mejor grado posible estas necesidades y expectativas; considere como partes indispensables de su escrito el que plantee claramente el propósito, los objetivos, la metodología a utilizar para alcanzar los objetivos descritos, el tiempo, los costos y las condiciones necesarias para el éxito del proyecto, una medida que sirva de referencia a modo de evaluación, tanto para el cliente como para el consultor, del grado en que se está cumpliendo lo propuesto. Por último, las condiciones o instrucciones necesarias para aceptar y formalizar el acuerdo entre las partes.

Recuerde, toda propuesta escrita puede convertirse en un contrato de trabajo, con sólo agregar unas cuantas líneas, donde tanto el cliente como el consultor indique su consentimiento con los términos expuestos en la propuesta. Sin embargo, existen una serie de consideraciones que son importantes seguir para convertir una propuesta en un contrato de trabajo y evitar dolores de cabezas antes o después de iniciado el trabajo, por lo cual se le sugiere al consultor que haga que un abogado revise su propuesta, previo a ser entregada al cliente, en caso de que desee utilizar la misma como el contrato oficial de trabajo.

Si usted toma en consideración todas estas guías, estará creando propuestas con la estructura correcta y de seguro la misma se convertirá en una buena herramienta para vender sus servicios, que con la práctica ha de ir mejorando. Como indicaron Warrick y Donovan (1979), escribir buenas propuestas no es lo único, existen una serie de destrezas adicionales que todo consultor debe desarrollar para lograr alcanzar el éxito en el campo de la consultoría. Por ejemplo, el consultor debe tener destrezas para mercadear programas e ideas, diagnosticar la organización, sintetizar data, escribir informes, resolver problemas, edificar equipos de trabajos, resolución de conflictos, procesos de consultoría, destrezas de adiestramientos y desarrollo, habilidad para identificar y responder a necesidades reales de la organización; habilidad para adaptarse rápidamente a las situaciones de cambio, habilidad para establecer rápidamente confianza y compenetración con clientes y habilidad para obtener resultados que perduren. Si como practicantes logramos desarrollar todas estas destrezas, el éxito estará asegurado.


Referencias

Block, P. (1999). Flawless Consulting: A guide to getting your expertise used (2ed.). Estados Unidos: Jossey-Bass/Preiffer.

Cohen, W. (1985). How to make it big as a consultant. New York: Amacon.

Keish, G & Keish, P. (1996). How to Start and Run a Successful Consulting Business. Canada: John Wiley and Sons.

Warrick, D.D. & Donovan, T. (1979). Surveying Organization Development Skills. Training and Development Journal, 33(9), 22-25.

Weiss, A. (2003). Organizational consulting: how to be an effective internal change agent. New Jersey: John Wiley & Sons.

Weiss, A. (2004). Getting started in consulting. (2ed.) New Jersey: John Wiley & Sons.



* Se agradece a Michelle M. González y José A. Soto por su colaboración en las etapas iniciales de este artículo.

3 de septiembre de 2007

Protección Laboral a la Maternidad: Una Discriminación de Género que Atenta Contra la Familia

Por César Andrés Caamaño
Psykhê Centro de Investigaciones

El Código de Trabajo Dominicano establece varias consideraciones apropiadas para la protección laboral de la mujer embarazada y de aquellas que recién acaban de dar a luz. Esta protección instituye que es nulo el desahucio ejercido por el empleador hacia una mujer embarazada y que ésta no puede ser despedida por el hecho de su estado de embarazo, no sólo durante el mismo, sino que se extiende “hasta tres meses después de la fecha del parto” (Secretaría de Estado de Trabajo [SET], 1997, p. 77). Además, el Artículo 243 del Código de Trabajo establece que “durante el primer año del nacimiento del hijo, la trabajadora podrá disponer de medio día cada mes, según su conveniencia, para llevarlo a la atención pediátrica” (SET, 1997, p. 79).

La razón para estas protecciones es obvia: se requiere ofrecer seguridad laboral para la familia pues en este período la salud, el bienestar y la seguridad del bebé, y de todos en el hogar, es extremadamente crítica y vulnerable. Numerosos estudios han demostrado las implicaciones negativas, tanto psicológicas como fisiológicas, asociadas a la inseguridad laboral y a la pérdida del empleo (Armstrong-Stassen, 2005; Charles & James, 2005; Falba, Teng, Sindelar & Gallo, 2005; Ito & Brotheridge, 2007; Root, 2006; Unger, Hamilton & Sussman, 2004)

Sin embargo, a pesar de estas consideraciones a favor de la familia en estado de gestación, la protección es limitada o insuficiente. ¿Por qué? Porque no considera la configuración del hogar típico dominicano ni la condición sistémica del bienestar familiar.

En nuestro país, el 67.6% de los hogares está dirigido o está bajo la responsabilidad de una persona de sexo masculino; esta proporción se radicaliza hasta el 73.3% cuando se trata de la zona rural (Oficina Nacional de Estadística [ONE], 2005a). Más aun, de acuerdo con el último censo realizado en el año 2002 (ONE, 2005b), de la población económicamente activa (PEA) ocupada, el 59.1% es de sexo masculino (1,877,474 personas) y este es el sexo predominante en todas las ramas de actividad, excepto en enseñanza; servicios sociales y de salud; y hogares privados con servicio doméstico.

Estos datos demográficos y económicos hacen evidente que el ingreso principal de los hogares dominicanos es generado por las personas de sexo masculino. Entonces, es obvio que si los hombres pueden ser desahuciados durante el embarazo de su pareja la economía del hogar se verá igual o más trastornada que si fuera la mujer la que perdiera el empleo.

Como si la situación económica fuera poca cosa, la salud y el bienestar psico-bio-social de la familia también son afectados por la condición laboral de la pareja de la mujer embarazada. Howe, Levy y Caplan (2004) encontraron reacciones depresivas en ambos miembros de la pareja luego de la pérdida laboral. Estos autores indican que los síntomas depresivos en ambos miembros de la pareja se deben a estresores comunes, a la transmisión del estrés de un miembro de la pareja a otro y a cambios en la calidad de la relación. Más importante aun, investigaciones relacionadas al género indican que las mujeres son mucho más sensitivas al malestar de sus hombres, que lo inverso (Belle, como se cita en Howe, Levy y Caplan, 2004; Cross & Madson, como se cita en Howe, Levy y Caplan, 2004). De este modo, el estrés producido por la pérdida de empleo del hombre afecta de una manera muy negativa y significativa a su pareja embarazada.

Si interpretamos estos datos nos daremos cuenta que es necesaria la protección de la pareja embarazada ante la terminación del contrato laboral por desahucio del empleador y que ésta debe estar contemplada en la legislación vigente dominicana. La Constitución de la República establece que la “finalidad principal del Estado [es] la protección efectiva de los derechos de la persona humana y el mantenimiento de los medios que le permitan perfeccionarse progresivamente dentro de un orden de libertad individual y de justicia social” (Art. 8) y esto no es posible si nuestras leyes permiten que la familia sea lacerada. La misma Constitución establece que “la familia recibirá la más amplia protección posible [y que] la maternidad, sea cual fuere la condición o el estado… gozará de la protección de los poderes públicos” (Art. 8, No. 15). Nada de esto puede alcanzarse con la actual desprotección laboral que brinda el Código de Trabajo Dominicano a los hombres empleados cuyas parejas cursan el estado de gestación.

Las leyes deben responder a las necesidades ciudadanas y a la protección de las grandes mayorías. La familia embarazada, más allá que la mujer embarazada, debe ser el criterio de protección en nuestro Código Laboral y su salud psicológica, biológica y social debe ser la meta de todos nuestros esfuerzos.



Referencias

Armstrong-Stassen, M. (2005). Coping with downsizing: A comparison of executive-level and middle managers. International Journal of Stress Management, 12(2), 117-141. Recuperado de la base de datos PsycINFO, el 5 de mayo de 2007.

Charles, N. & James, E. (2005). 'He earns the bread and butter and I earn the cream': Job insecurity and the male breadwinner family in South Wales. Work, Employment and Society, 19(3), 481-502. Recuperado de la base de datos PsycINFO, el 5 de mayo de 2007.

Constitución de la República Dominicana. (2002). G.O. No. 10204, año XLIII.

Falba, T., Teng, H., Sindelar, J. L. & Gallo, W. T. (2005). The effect of involuntary job loss on smoking intensity and relapse. Addiction, 100(9), 1330-1339. Recuperado de la base de datos PsycINFO, el 5 de mayo de 2007.

Howe, G. W., Levy, M. L. & Caplan, R. D. (2004). Job loss and depressive symptoms in couples: Common stressors, stress transmission, or relationship disruption? [versión electrónica]. Journal of Family Psychology, 18(4), 639-650.

Ito, J. K. & Brotheridge, C. M. (2007). Exploring the predictors and consequences of job insecurity's components. Journal of Managerial Psychology, 22(1), 40-64. Recuperado de la base de datos PsycINFO, el 5 de mayo de 2007.

Oficina Nacional de Estadística. (2005a). Encuesta nacional de hogares de propósitos múltiples: ENHOGAR 2005. Santo Domingo: Autor.

Oficina Nacional de Estadística. (2005b). República Dominicana en Cifras 2005. Santo Domingo: Autor.

Root, K. A. (2006). Job loss, the family, and public policy. Marriage & Family Review, 39(1-2), 11-26. Recuperado de la base de datos PsycINFO, el 5 de mayo de 2007.

Secretaría de Estado de Trabajo. (1997). Código de trabajo y normas complementarias. Santo Domingo: Editora Lozano.

Unger, J. B., Hamilton, J. E. & Sussman, S. (2004). A family member's job loss as a risk factor for smoking among adolescents. Health Psychology, 23(3), 308-313. Recuperado de la base de datos PsycINFO, el 5 de mayo de 2007.

3 de agosto de 2007

Masculinidad y Relaciones de Poder entre los Hombres

Por Priscilla Valenzuela
Universidad Autónoma de Santo Domingo

Introducción

El presente trabajo es un breve análisis sobre la forma en que se concibe la masculinidad en nuestras sociedades y como el dominicano las exterioriza.

Las personas nacen como mujeres o como hombres y a esa característica se le llama sexo, el cual depende de la constitución genética y de la distribución de las hormonas antes del nacimiento y en varias etapas del ciclo vital.

La evolución ha determinado los dos sexos de la especie humana diferenciando el vigésimo tercer par en sus cromosomas: XX en la mujer y XY en el hombre. El sexo del niño se define según la fórmula cromosómica del espermatozoide que fecunda el óvulo. Es pues el macho quien engendra el macho. El macho XY posee todos los genes presentes en la hembra XX y además hereda genes del cromosoma Y. El papel de Y es el de desviar la tendencia espontánea de organizar un ovario, y forzar la aparición de un testículo. Las diferentes células del testículo comienzan a cumplir sus funciones especializadas, entre las cuales está la producción de una hormona masculina: la testosterona. La hembra XX organiza por su parte un ovario que da lugar a los estrógenos (Badinter, 1993).

Existen varios métodos de aprendizaje de la masculinidad que usa la sociedad para construir hombres, estos son: la familia, quien es el primer grupo de socialización del niño, la escuela y la iglesia, donde se producen los valores patriarcales y las características, hábitos y roles asignados socialmente a los niños. Otras fuentes de modelos de masculinidad son: los grupos de amigos, medios de comunicación y por reacción.

La construcción de la masculinidad hegemónica esta vinculada con la adopción de practicas temerarias y de graves riesgos (como en el caso de la actividad sexual, al rechazar el uso del preservativo para prevenir el SIDA y otras enfermedades de transmisión sexual) y también el consumo de alcohol y drogas, que suelen facilitar las conductas sexuales inseguras.

A pesar de que lo masculino se asocia a la calle, el hombre no es solo exterior sino ambivalente. Criado entre mujeres, debe conquistar la calle al llegar a la pubertad, pues la casa es siempre suya. Mientras los hombres son poseedores naturales de la calle, las mujeres sólo pueden acceder a ésta cuando están bajo su protección o bien deben someterse a las reglas de juego masculino.

La masculinidad supone un largo camino lleno de retos, los cuales deben ser superados con habilidad y un fuerte espíritu competitivo, ya que los varones son sometidos desde temprana edad a pruebas en relación con su desempeño sexual (masturbación colectiva, evaluación del tamaño del pene, evaluación de la potencia sexual, asistir con los amigos a ver una película pornográfica) con la capacidad y habilidad física, en relación con la agilidad mental y habilidades artísticas o con la conquista amorosa (Valdez & Olavarría, 1999).

Masculinidad y Relaciones de Poder Entre los Hombres

¿Qué es la masculinidad?

Elizabeth Badinter (1993) señala que los cromosomas sexuales definen el sexo genético de los hombres y simbolizan su historia. XY es la fórmula cromosómica del hombre. Pero que posea estos cromosomas no quiere decir que sea poseedor de la identidad masculina ya que muchos hombres no se identifican con lo masculino. El desarrollo de la identidad masculina es un camino largo, sembrado de dificultades que muchos niños definen de manera muy simple: lo que no es femenino.

Kimmel (1997) expone que la masculinidad está conformada por un conjunto de significados cambiantes, aunque recorridos por una constante: la construcción histórico-social de la virilidad que tiene lugar en la oposición a las mujeres y a las minorías sexuales y raciales. Así, la masculinidad es ante todo la “huída de lo femenino” originada por la necesidad de distanciarse de la madre que representa la infancia desvalida, dependiente y castrada que el varón debe sepultar. La identidad masculina nace de la renuncia de lo femenino, no de la afirmación directa de lo masculino, lo cual deja a la identidad de género masculino tenue y frágil.

Por lo tanto, no hay que ser como las mujeres. No ser femenino es la premisa bajo la que está construida la identidad masculina. Según Kimmel (1997), en el hombre existe una tendencia a repudiar a la madre para poder adquirir la masculinidad:
  • El hombre se aleja de la madre y con ella de sus cualidades.
  • Cancela todo rasgo femenino en él.
  • Para demostrar las dos anteriores, aprende a devaluar a las mujeres.
El hombre nace del vientre de una mujer, es cuidado y criado durante nueve meses por ella, posteriormente amamantado y mecido por una mujer, al contrario de la niña que en todo momento tiene su modelo de identificación a su lado. El niño solo existe oponiéndose a su madre, a su femineidad y tratando de identificarse con su padre que muchas veces está ausente.

Mara Viveros (como se cita en Valdéz & Olavarría 1999) propone que la masculinidad, lejos de ser innata, constituye una categoría polisémica, relacional e histórica.

Características Asignadas a Los Hombres Dominicanos

Valenzuela y Fabián (2002) manifiestan que la sociedad dominicana inculca a los hombres ciertos hábitos sociales aceptados generalmente, como masculinos, como el ser:
  • Proveedor
  • Machista
  • Objetivo, racional, inteligente
  • Arriesgado
  • Valiente, seguro
  • Morboso, potente sexual, viril
  • Tígueres y leones
  • Parrandero, jugador
  • Mujeriego, conquistador
  • Desaplicado, irresponsable
El hombre es concebido como un ser de corazón duro y fuerte, sensible a muy pocas cosas o incapaz de demostrar su sensibilidad. El poder masculino es reconocido como una característica fundamental en la identidad masculina que la sociedad les asigna. Es un poder que busca dominar, explotar y subordinar especialmente a las mujeres. El poder no es sólo económico, sino emocional, sexual, social y político. Este poder es ejercido principalmente sobre las mujeres. Deben destacarse en cada reunión, actividad, deben llevar la delantera, ocupar los puestos más importantes. (Valenzuela & Fabián, 2002)

Krohn-Hansen (como se cita en De Moya, s.f.) señala que “los dos problemas de legitimación del dominicano son: ser confundido con una mujer y ser confundido con una persona de origen haitiano, evidenciando el profundo inconsciente y contradictorio carácter racista y sexista de la cultura ancestral del dominicano”. (p. 3)

A los niños desde temprana edad se les educa diciendo que el mundo de la mujer es la casa y la casa del hombre es el mundo. De esta manera los varones juegan a ver quien es el mas fuerte y audaz en ese mundo que es su casa, quien es el más hábil y valiente, el más capaz de desafiar las normas establecidas y de salirse con la suya, es decir aprenden a ser hombres y con ello afianzan su masculinidad. (Badinter, 1993)

En el dominicano se da lo que De Moya llama falicismo-homofóbico, lo cual es el culto obsesivo a la masculinidad y un terror irracional a adquirir las propiedades que se describen en una mujer, como es la ternura, servilismo, tranquilidad, paciencia, ama de casa, entre otras (De Moya & García, 1996, 1999). En este sentido vemos como para los dominicanos es importante el uso del falo, con su capacidad de conquistar varias mujeres y dejarlas satisfechas con su virilidad y el repudio a lo que no es masculino que se da en la homofobia.

La homofobia es el esfuerzo por suprimir el deseo por otro hombre. La huida homofóbica de la intimidad con otros hombres es el repudio al homosexual que hay dentro de sí (lado femenino), tarea que no es totalmente exitosa y por tanto tienen una gran necesidad de mostrar a sus compañeros y a sí mismos que no son afeminados, no homosexuales. La homofobia es el miedo de los hombres a que otros hombres los desenmascaren, los castren, le revelen a ellos mismos y al mundo que no alcanzan los estándares, que no son verdaderos hombres. Los hombres tienen el temor a que otros hombres vean ese miedo, no tiene miedo a las mujeres sino de ser avergonzados o humillados delante de otros hombres, o de ser dominados por hombres más fuertes. Su miedo es el miedo de la humillación, tienen vergüenza de estar asustados (Kimmel, 1997).

El machismo designa la obsesión del varón por el predominio y la virilidad que se manifiesta en la conquista sexual de la mujer. Ello se expresa en la posesividad respecto a la propia mujer, especialmente en lo que se refiere a los avances de los otros varones y en los actos de agresión y jactancia con relación a otros hombres. El macho sería el varón hipersexuado que se afirma como tal a través del ejercicio irrefrenado de su sexualidad y a través del dominio sobre las mujeres, pero sin asumir su rol de jefe de familia y padre proveedor. (Kaufman, 1998; Kimmel, 1997)

Una de las características más evidentes de la masculinidad tradicional es la heterosexualidad. La identidad masculina se asocia al hecho de poseer, tomar, penetrar, dominar y afirmarse, usando la fuerza si es necesario. La identidad femenina, por su parte, se identifica con el ser poseído, dócil, pasivo, dado al sometimiento. La normalidad en la identidad sexual se traduce en el contexto de la dominación de la mujer por el hombre. Desde esta óptica, la homosexualidad, que implica dominación del hombre por el hombre, es considerada como una enfermedad o como un trastorno de la identidad de género. (Badinter, 1993; Valdéz & Olavaría, 1999)

La heterosexualidad es una prueba de la masculinidad tradicional. Tras haberse diferenciado de la madre (no soy un bebé) y del sexo femenino (no soy una niña), el muchacho debe demostrar que no es homosexual y que no desea poseer otros hombres ni ser poseído por ellos. En nuestras sociedades predomina la idea según la cual la preferencia por las mujeres determina la autenticidad del hombre. Es como si la posesión de una mujer reforzara la identidad deseada: tener una mujer para no ser mujer. Para ciertas personas, el simple hecho de no ser homosexual constituye la mejor prueba de la masculinidad. (Valenzuela & Fabián, 2002)

Breve análisis de la construcción de la masculinidad del dominicano desde los taínos al movimiento de la nueva masculinidad.

Los taínos nuestros primeros pobladores en la isla de Santo Domingo, mostraban su poder a través de los caciques, los cuales eran jefes poderosos consolidados en los cacicazgos, quienes tenía derecho a tener varias mujeres para su disfrute y servicio. Esto nos refuerza que desde los taínos se manifestaban en nuestra isla las conductas en torno al machismo, virilidad y potencia sexual que caracterizan al dominicano. (De Moya, s.f.; Sánchez, 1997)

Cuando los españoles se mezclaron con los taínos, la cultura aborígen pronto se extinguió, debido al mal trato de los conquistadores, quienes solo dejaron vivas a las mujeres taínas con las cuales se amancebaban y procrearon hijos a los cuales continuaron trasmitiéndole su cultura. (Deive, 1978)

Deive (1988) en su libro La Mala Vida comenta que:

Los españoles que protagonizaron el descubrimiento y la conquista de la
Española, trajeron consigo sus hábitos y costumbres y los impusieron en la isla.
El desenfreno erótico, normal o extraviado, era compartido por una inmensa
minoría, pues la regla no escandaliza y es achaque de moralizantes generalizar
el exceso. Junto a las acechanzas a la virginidad, proliferaban los cuernos
maritales, los amancebamientos y la sodomía. Las solteras tendían trampas
matrimoniales con el señuelo de su doncellez perdida. La sensualidad más
exacerbada campeaba por todas partes. Consecuencia de ello fue el gran número de
hijos bastardos (p. 11).


Deive también señala que la relajación de las costumbres y el libertinaje también llego a los clérigos y frailes; así destaca al mercedario Fray Agustín de Palenzuela a quien se le adjudica el refrán “Sarna con gusto no pica” y Fray Alonzo de las Casas, quien convierte el convento de Santa Clara en un harén donde fungiendo como sultán, se refocilaba por todo lo alto y bajo. Tan aplicado se mostraba el provincial en sus sobaqueos que como resultado, perdieron la virginidad doce monjas. (Daive, 1988)

Con la introducción de los negros africanos a Santo Domingo se ponen en mayor auge las practicas sexuales enfatizadas en lo mágico religioso. En lo religioso, los africanos tenían una estrecha relación entre la concepción espiritual y sexual del mundo. Los africanos aceptaban la sexualidad como parte integral de su relación con el mundo al punto de tenerla integrada dentro de su conciencia mágica. Estas prácticas eróticas varían radicalmente según la etnia. En algunas etnias africanas la homo-eroticidad es tan común y aceptada como las relaciones heterosexuales (Giraldo, 2000).

Los africanos basan sus prácticas religiosas en el culto a los muertos. Las diferentes etnias africanas traídas a Santo domingo (mandingas, yorubas, congos, bagás, walús y muchos otros pueblos) celebraban sus ritos funerarios en forma ruidosa y a veces orgiástica. Los chamanes o sacerdotes tenían la capacidad de canalizar fuerzas constructivas o destructivas mediante el poder de la palabra y la conexión con los ancestros. Eran dueños de la fuerza y poseían poderes irresistibles, de un fluido invisible considerado como principio activo, responsable y consciente, es capaz de provocar infortunios como enfermedades, muerte y destrucción de bienes (Deive, 1978).

Tenemos una mezcla de creencias entre la presencia de seres espirituales católicos de los españoles y los seres loases de los africanos. Se presenta al santo católico unido a una divinidad africana, Carbuccia (2004) señala que entre los Dioses que veneran la masculinidad tenemos:
  • Changó o Santa Bárbara, diosa de la belleza viril.
  • Orunmila o San Francisco de Asís, benefactor de los hombres.
  • Ogún representado por: San Juan Bautista, San Jorge y San Pablo, es un santo violento y astuto, patrón de las actividades masculinas, cazador, guerrero, bárbaro y bestial.
A través de la historia del pueblo dominicano vemos como políticos, caudillos, patricios, desarrollaron su masculinidad a través del poder, la imposición por la fuerza, las guerras y las políticas de control hacia los más débiles y las mujeres.

En el siglo XX voy a destacar la dictadura de Rafael Leonidas Trujillo, un gobierno autoritario y homofóbico. Trujillo, un hombre de poder y con el control de todo un pueblo en sus manos, no concebía que mujeres bonitas y de alta sociedad, a quienes él acostumbraba a usar como sus objetos políticos o sus gratificaciones sexuales, como las hermanas Mirabal, se opusieran a su régimen, pero más aun como fue el caso de Minerva Mirabal, quien se opuso fuertemente a este régimen.

Otro punto que escenifica el culto al falo del dominicano es la creación de obras fálicas como el Obelisco Macho, creado en la era de Trujillo.

Así vemos como en la construcción de la masculinidad existe mucha rivalidad entre los hombres y luchas de poder a diferentes niveles y ámbitos vinculados con la imagen de inteligente, astuto, solvente. El hombre que no responde a este estereotipo, es considerado un ser inferior, débil, poco hombre, mamita, flojo sexual, cuestionado y mal visto por otros varones y por muchas mujeres, según la concepción machista de la masculinidad que caracteriza a los dominicanos.

Valenzuela y Fabián (2002) comentan que desde hace algunos años se esta desarrollando el movimiento llamado nueva masculinidad el cual se arraiga en las experiencias masculinas, no en la experiencia femenina ni en lo que puedan pensar las mujeres de la experiencia masculina. Es un movimiento positivo no negativo con respecto a los hombres, y apoya a los hombres que se atreven a deshacerse de sus papeles autodestructivos, es con toda seguridad no feminista.

Los hombres plantean ir más allá de las características tradicionales y abrirse a las cualidades femeninas tradicionales. Estas cualidades como son la introversión, intuición, sentimiento y percepción han sido etiquetadas como categorías inferiores y reprimidas en el inconsciente, lejos de la identidad consiente de los hombres. (Thompson, 2000)

La creación de una nueva imagen de la masculinidad, no supone rechazar en su totalidad la herencia de la masculinidad tradicional, si no que se trata de salvar las cualidades valiosas y positivas de la masculinidad como tal, dando como resultado un hombre capaz de expresar sus sentimientos, miedos, deseos, aflicciones, ideas, sin que pierda su valor como hombre (Sparks, 2000).

De acuerdo con Kipnis (2000), la imagen que esta emergiendo de la masculinidad es la de un hombre creativo, fecundo, generador, atento, protector y compasivo que vive en armonía con la tierra y la feminidad, y que es también erótico, libre, salvaje, alegre, enérgico. Esta imagen va en oposición al hombre invencible, rígido patriarcal y guerrero, que sufre en silencio sus miedos y necesidades.

Se plantea que los hombres han de comunicarse los unos a los otros el dolor y reconocer sus miedos, ayudarse para recurrir a una fuente de energía y llevar a cabo un cambio positivo. Se promueve en los hombres la práctica no violenta como un componente de una nueva forma de masculinidad no basada en el dominio. Muchos hombres reclaman el derecho a poder hablar lo que sienten y piensan, no desde la soberbia, sino desde la más honda sinceridad. Un hombre débil puede ser tan varonil como femenina una mujer fuerte, solo tiene que ser honesto saber aceptarse a sí mismo y ser feliz. (Valenzuela & Fabián, 2002)

La nueva masculinidad debería generar grandes transformaciones entre las próximas generaciones, una masculinidad más diversificada y sutil, donde las relaciones de parejas sean más democráticas que las que conocemos en la actualidad y que no tienen solo que ver con la buena voluntad de los individuos. Sin embargo en los últimos veinte años el hombre se ha hecho más amable, más considerado. Pero este hombre no es más feliz y además es rechazado por muchas mujeres. En la vida interior de estos hombres falta una conexión entre las energías masculinas profundas e instintivas, con los potenciales de la masculinidad. (Sparks, 2000)

Conclusión

Más que concluir, este trabajo abre puertas para profundizar más en el estudio de la masculinidad del hombre dominicano.

Una lección que podemos sacar de este trabajo es la necesidad de promover en los hombres la equidad y el respeto en las relaciones con las mujeres, niños, niñas y con otros grupos de personas, con las que tienen muy poco en común, entendiéndose que los otros ofrecen una disculpa para la marginación, la discriminación y hasta el cometer actos violentos contra ellos.

Es importante destacar la función del padre en el desarrollo de la masculinidad de los hijos varones, quien muchas veces esta ausente y esto conlleva a que los hijos varones se eduquen a través de los amigos, la calle y la televisión. Recordemos que los varones necesitan una figura paterna (padre, abuelos, tíos o maestro) que les enseñe su rol y los ayude a desarrollar su masculinidad de manera segura, tranquila y sin traumas sexuales.

En los medios de comunicación vemos difundir la imagen del hombre homosexual devaluado, inferior o denigrado de forma vulgar. En ese sentido se propone descontinuar dicha práctica en el entendido de que se fomenta la discriminación. Se sugiere programas educativos para la sociedad y para estos hombres, con el objetivo de lograr la comprensión de que los homosexuales son personas con sentimientos, que trabajan, estudian y aportan una contribución útil a la sociedad.

Respecto a la violencia, que se da con mayor frecuencia en nuestro medio, se recomiendan programas educativos dirigidos a contrarrestar dicha práctica, para lograr una mejor formación de los niños, niñas y adolescentes. Es deseable futuras investigaciones para mejorar la efectividad del trabajo educativo antisexista.

Es significativo realizar estudios que ayuden al hombre a comprender la nueva identidad masculina, acorde con estos tiempos de globalización y cambios. Se estimula en general a que se reúnan y dialoguen entre sí, que expresen sus temores en torno a las relaciones de pareja, emociones, dificultades, inseguridades, logros, expectativas y que se apoyen unos a otros.

Si profundizamos en promover las ideas de lo que es ser hombre en la Nueva Masculinidad, tendremos en nuestra sociedad hombres más equitativos, respetuosos de sus relaciones con sus mujeres y con sus hijos.

Referencias

Badinter, E. (1993). XY la identidad masculina. Madrid: Alianza Editorial.
Carbuccia, M. (2004). Ensayo sexualidad y religiosidad: herencia afro-caribeña [trabajo no publicado]. Santo Domingo: Universidad Autónoma de Santo Domingo.

De Moya, A. (s.f.). Adelantos en la investigación en la sexualidad del/la adolescente dominicano/a. Santo Domingo: Consejo Presidencial del SIDA.

De Moya, A. & García, R. (1996). AIDS and the enigma of bisexuality in the Dominican Republic. En P. Aggleton (Ed.). Bisexualities and AIDS: International perspectives. Londres: Taylor & Francis.

De Moya, A. & García, R. (1999). Three decades of male sex work in Santo Domingo. En P. Aggleton (Ed.). Men who sell sex: International perspective on male prostitution and HIV/AIDS. Londres: Taylor & Francis.

Deive, C. E. (1978). El indio, el negro, la vida tradicional dominicana. Santo Domingo: Ediciones Museo del Hombre Dominicano.

Deive, C. E. (1988). La mala vida. Santo Domingo: Editora Taller.

Giraldo, C. (2000). Esclavos sodomitas en Cartagena Colonial. Revista Histórica Crítica: Universidad de los Andes.

Kaufman, M. (1998). Hombres placer, poder, y cambio. Santo Domingo: Editora Taller.

Kaufman, M. (1998). Las experiencias contradictorias del poder entre los hombres. Santiago de Chile: ISIS/FLACSO.

Kimmel, M. (1997). Homofobia, temor, vergüenza y silencio en la identidad masculina. En T. Valdéz y J. Olavaría (Eds.). Masculinidades. Santiago de Chile: ISIS/FLACSO.

Kipnis, A. (2000). Imágenes olvidadas de la masculinidad sagrada. En K. Thompson (Ed.). Ser hombre (3a. ed.). Barcelona: Editorial Kairos.

Sánchez, F. (1997). Psicología del pueblo dominicano. Santo Domingo: Editora Universitaria UASD.

Sparks, T. (2000). Hasta el infierno y regreso: la recuperación del hombre. En K. Thompson (Ed.). Ser hombre (3a. ed.). Barcelona: Editorial Kairos.

Thompson, K. (2000). Ser hombre (3a ed.). Barcelona: Editorial Kairos.

Valdéz T. & Olavaría J. (1999). Masculinidades. Santiago de Chile: ISIS/FLACSO.

Valenzuela P. & Fabián L. (2002). Nueva Masculinidad: Estudio descriptivo con los estudiantes masculinos del Instituto Policial de Estudios Superiores (IPES) y del Instituto Militar de Educación Superior (IMES), en el mes de julio del año 2002 [tesis de grado no publicada]. Santo Domingo. Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña.

3 de julio de 2007

Análisis Crítico: Sistemas de Protección Social para el Adulto Mayor en América Latina y el Caribe

Por Virginia Vallejo
Psykhê Centro de Investigaciones

Documento fuente

Suárez, R. & Pescetto, C. (2005). Sistemas de protección social para el adulto mayor en América Latina y el Caribe. Revista Panamericana de Salud Pública, 17(5-6), 419-428. Recuperado el 22 de marzo de 2007, de http://www.scielosp.org/pdf/rpsp/v17n5-6/26279.pdf

Resumen

En este documento se describen los diferentes pilares de la protección social y los planes de ahorro para la vejez vigentes en la región de Latinoamérica y el Caribe y las deficiencias que presentan ante la insatisfacción de las necesidades de una población adulta mayor, que amenaza con aumentar en los próximos años.

Inicialmente, los autores realizan un análisis resumido del proceso de envejecimiento poblacional iniciado en la Región desde hace aproximadamente 60 años y resaltan el impacto de las dificultades socioeconómicas que dicho proceso trae consigo, entre ellas, una tasa de dependencia económica de los envejecientes como consecuencia de un aumento en la población del grupo etário de 65 años y más.

Los autores plantean que se requiere de la intervención de los gobiernos de la Región a través de políticas y tomas de decisiones que respondan a las necesidades de consumo y de salud de los adultos mayores, ya que los programas de protección social actuales no han podido satisfacer estas carencias.

En este sentido, la mitad de las personas de 60 años y más reciben algún tipo de protección social, mientras que la otra mitad sólo cuenta con ingresos provenientes de cuentas de ahorros, transferencias familiares voluntarias o actividades de caridad. De continuar esta situación, los autores consideran que la población económicamente activa (PEA) de hoy día tendrá una vejez con carencias y dificultades; la satisfacción de sus necesidades de consumo y de salud recaerá sobre la familia.

Análisis

El proceso de envejecimiento, producto de la transición demográfica en el que está actualmente inmersa América Latina y el Caribe, ha despertado el interés y preocupación de diversas organizaciones e investigadores, quienes han realizado y publicado varios estudios sobre el tema, haciendo sus análisis desde diversos enfoques: político, económico, social y salud.

Entre estas organizaciones sobresalen la División de Población de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) del Centro Latinoamericano y Caribeño de Demografía (CELADE), la Organización Panamericana de la Salud (OPS), entre otras. De manera particular, en la OPS funciona la Unidad de Políticas y Sistemas de Salud, la cual ha publicado un artículo sobre los sistemas de protección social para la vejez en la región de América Latina y el Caribe, escrito por Rubén Suárez (asesor regional) y la consultora Claudia Pescetto.

Los autores ofrecen un panorama general de la transición demográfica y el impacto que ésta tendrá en la Región en los próximos años. Luego hacen un análisis sobre las principales consecuencias de este proceso: el aumento constante de la población mayor de 60 años y el incremento de la tasa de dependencia de esta población sobre la población económicamente activa.

Las dimensiones socioeconómicas de los sistemas de protección social y sistemas de ahorro para la vejez también fueron evaluadas como tema principal del artículo, donde se resaltó la carencia o ausencia de estos sistemas en los diferentes países de la Región y su repercusión en la satisfacción de las necesidades de consumo y salud de los envejecientes.

Aunque en el contenido de este artículo se emplean términos técnicos demográficos y económicos, la estructura de la redacción es presentada de manera clara y sencilla, pues se dilucidan los conceptos de tal manera que cualquier lector no familiarizado con ellos pueda comprenderlos. Además, la cohesión entre los párrafos permite una continuidad de la lectura, logrando mantener una buena consistencia entre las ideas.

Los datos utilizados para explicar el proceso de envejecimiento poblacional están apoyados en las proyecciones que realizó el CELADE, lo que garantiza que la información suministrada es reciente y goza del respaldo de una organización pionera en el tema, mientras que la opinión de otros expertos confirman las aseveraciones de los autores al señalar que “las dificultades de financiamiento de los sistemas de salud y seguridad social, podrían agravarse en el mediano plazo” (Chackiel, 2000, p. 20).

Estas dificultades varían en cada país. En República Dominicana se inició hace más de tres años un nuevo sistema de pensiones, lo cual significó un proceso de reforma en el que los programas de asistencia social han sido prácticamente desplazados por el sistema de cuentas de capitalización individual (CCI) administradas por las Aseguradoras de Fondos de Pensiones (AFP), las cuales son reguladas por la Superintendencia de Pensiones (SIPEN). Lamentablemente, este sistema representa una desventaja para los trabajadores informales y los que cotizaron durante un corto período, pues los beneficios que pudieran obtener a través del sistema aún son inciertos.

Por su parte, los autores sugieren el rediseño de los sistemas de seguridad social y a su vez estimular el sistema de CCI con miras a que la población laboral activa de hoy tenga asegurada su bienestar en el futuro próximo, pues se teme que esta población quede desprotegida, sólo bajo el amparo del apoyo familiar, ya que las circunstancias políticas de los países y las fluctuaciones que presenta el mercado amenazan con debilitar aún más los sistemas de protección social (sistema de seguridad social y sistemas de ahorro para la vejez).

Sin embargo, el cambio a un sistema de ahorro individual también tiene sus desventajas en aquellos países donde no existe transparencia en las políticas de manejo de estos recursos (tal como sucede en la República Dominicana), pues las personas que eligieron afiliarse a una AFP aún no tienen claro la cotización acumulada a través del sistema de seguridad social.

Desafortunadamente, los autores no fueron exhaustivos en cuanto a las posibles consecuencias que significa el cambio de un sistema de asistencia social a uno de ahorro y, por otro lado, se nota la ausencia de posibles alternativas o sugerencias para enfrentar estos desafíos, pues sólo se enfocaron en detallar las debilidades de los sistemas y sus principales consecuencias políticas y económicas.

Los bajos ingresos, una pobre tasa de ahorro y los problemas económicos de los países de la Región son detectados por los autores como los principales factores amenazantes de la insuficiencia de recursos que permitan satisfacer las necesidades de las personas mayores de 60 años, y es por esto que alertan a los gobiernos de lo que deben enfrentar, ya de manera decisiva, a partir de ahora a través de las políticas pertinentes y la toma de decisiones oportunas para que la población envejeciente pueda ser beneficiada a corto plazo y la población laboral de hoy disfrute de una vejez con un mejor bienestar en los próximos años.


Referencias

Chackiel, J. (2000). El envejecimiento de la población latinoamericana: ¿hacia una relación de dependencia favorable? [versión electrónica]. Centro Latinoamericano y Caribeño de Demografía. Recuperado el 30 de marzo de 2007, de: http://www.eclac.cl/publicaciones/xml/7/4917/lcl1411e.pdf

Suárez, R. & Pescetto, C. (2005). Sistemas de protección social para el adulto mayor en América Latina y el Caribe. Revista Panamericana de Salud Pública, 17(5-6), 419-428. Recuperado el 22 de marzo de 2007, de http://www.scielosp.org/pdf/rpsp/v17n5-6/26279.pdf

3 de junio de 2007

Cuidado con los Lobos Vestidos de Oveja: Por Qué Hay que Prestarle Más Atención a la Presión Arterial Alta

Por Tania E. Corporán, MD
Columbia University Medical Center

Con el apodo cariñoso de la presión, la hipertensión arterial ha camuflado su amenazante rol en el deterioro de la salud humana. Yo la imagino como el lobo feroz en la pradera, esperando que la luna se esconda para cenar.

En mi experiencia médica, el mayor obstáculo en el tratamiento adecuado es que esta peculiar enfermedad no presenta síntomas en la mayoría de los casos. Si te duele el dedo izquierdo del pie, corres a ver qué sucede y te aseguras de hacer todo lo necesario para que no te duela. Lo mismo harías si el dolor o la molestia es en la cabeza, en la espalda o en los intestinos. ¿Pero quién se preocupa por lo que no se ve, no se siente o no molesta? Por sus acciones —al mejor estilo del espionaje hollywoodense—, la presión arterial alta se ha ganado dentro de la comunidad médica el nombre de El Asesino Silencioso.

La hipertensión arterial mató a 49,707 estadounidenses en el 2002 y fue la causa principal o contribuyente en aproximadamente 261,000 muertes en ese mismo año. Hoy en día afecta a 1 de cada 3 adultos en los Estados Unidos, un tercio de los cuales no tienen idea de que padecen de esta enfermedad. Entre el 90 y el 95% de los casos son de causa desconocida, por lo que pueden pasar años antes de ser diagnosticada. (American Heart Association [AHA], 2007)

Pero ahí no termina la batalla, comentarios como no siento nada, seguro todo está bien y me puedo brincar la medicina de hoy… ¡mañana ya iré a la farmacia a por más!; mi presión ha estado estable por cinco meses, ya no necesito la medicina; ¡estoy curado!; me fatiga tener que tomar esta medicina todos los días, creo que tomaré un descanso...; son unos de los tantos que hacen de la labor de mantener una presión sanguínea controlada toda una odisea.

De todas las personas diagnosticadas con hipertensión arterial, el 11% no está en tratamiento (ya sea de dietas o pastillas) y sólo un 34% lleva un tratamiento adecuado (AHA, 2007). Sin embargo, es una de las enfermedades más fáciles de detectar y usualmente se puede regular exitosamente con tratamiento médico.

Para poner en perspectiva qué tan importante es mantener una presión arterial regulada sólo tienes que saber que los pacientes diagnosticados con hipertensión arterial que llevan un tratamiento adecuado, regulando así su presión hacia los niveles normales, reducen la posibilidad de sufrir un derrame cerebral entre un 30 y un 40% de los casos; un 25% disminuye la posibilidad de sufrir un ataque al corazón; y más importante aún, más del 50 % disminuye la posibilidad de fallo al corazón (AHA, 2007). Por lo tanto, la regulación adecuada de la presión arterial debe verse como indispensable para evitar daños más visibles que de otra manera ocurrirían.

Investigaciones recientes han demostrado que si bien una presión arterial de 115/75 no se considera de alto riesgo para problemas del corazón o derrames cerebrales, cada vez que hayan incrementos en esta presión sanguínea de 20 mmHg en la presión sistólica (i.e., el numerador) o de 10 mmHg en la presión sanguínea diastólica (i.e., el denominador), se duplicará el riesgo acumulativamente para el paciente (AHA, 2007). Es decir que un paciente con una presión arterial de 160/80 tendrá 2 veces más probabilidades de sufrir enfermedades de mayor impacto, como un derrame cerebral o problemas cardíacos, que una persona con la presión de 120/80.

Dándonos cuenta entonces de su gran importancia, el planteo es el siguiente: ¿qué podemos hacer para ayudar en esta lucha por el control de la presión arterial? Como siempre, la primera opción es la más sencilla y poderosa: educación y comunicación. Haz mil preguntas y lo que sabes cuéntaselo a todos; esta dirección es un gran lugar en donde comenzar: http://www.americanheart.org/presenter.jhtml?identifier=3015971

Por igual, puedes calcular tu riesgo y el de tus familiares visitando esta otra dirección: http://www.americanheart.org/beatyourrisk/sp_US/main.html

Para que completes un programa interactivo que te dirá cual es tu riesgo individual, revisa tu presión cada 3 ó 6 meses si nunca has sufrido de presión alta, tanto para monitorearla como para conocer tus valores normales. Si sufres de hipertensión, entonces revisa tu presión por lo menos una vez a la semana si está controlada y diariamente si no. Acostúmbrate a tomar tus medicinas con la misma diligencia con la que te cepillas los dientes.

Todos conocemos a alguien con problemas de presión; ayudar a recordarle tomar sus medicamentos, a hacerse los chequeos y a cumplir con su dieta no es solamente un favor, sino un deber; especialmente a aquellas personas que tienden a descuidar más su salud debido a impedimentos físicos o mentales (aquí incluiría yo a la terquedad).

Y mi consejo favorito: sigue las instrucciones de tu doctora al pie de la letra.


Referencias

American Heart Association. (2007). High blood pressure statistics. Recuperado el 31 de Marzo de 2007, de http://www.americanheart.org/presenter.jhtml?identifier=2139

6 de mayo de 2007

El Internet como Medio de Promover Nuestro Conocimiento: el Caso del Mes de Marzo de 2007

Por César Andrés Caamaño
Psykhê Centro de Investigaciones

En nuestra sociedad actual, el desconocimiento de la tecnología, especialmente la falta de conocimiento tecnológico que una persona bien educada generalmente debería tener, es considerado como una desventaja o discapacidad (American Psychological Association [APA], 2006). La APA define el alfabetismo informático (computer literacy) como la habilidad de entender lo que las computadoras y las redes de computadoras hacen, cómo funcionan y el cómo utilizarlas efectivamente para propósitos como la edición de textos, envío y recepción de correos electrónicos y el encontrar información a través de Internet.

Esto es tan así que hasta The Psychological Index, la publicación que desde 1895 recopilaba todo lo que se publicaba en materia de psicología, y su sucesor, el muy reputado Psychological Abstracts, conocido por más de 80 años como la ventana al conocimiento psicológico, han sido sustituidos y superados, tanto en cantidad de suscriptores como en cantidad de información contenida, por el sistema de información de la American Psychological Association conocido como PsycINFO (Benjamin & VandenBos, 2006).

A partir de esta realidad, en Psykhê Centro de Investigaciones e Intervención Sistémica le prestamos mucha atención al uso del Internet, tanto para utilizarlo como herramienta de trabajo (ver Caamaño, 2007), así también como medio para llegar a los grupos a los cuales brindamos nuestros servicios a través de nuestro sitio Web www.psykhe.org. En este orden de ideas, quiero presentarles el ejemplo del pasado mes de marzo, en el cual aumentamos la cantidad de visitas en un 98% con respecto al promedio de los últimos 12 meses, con un total de 1,529 visitas al sitio Web durante ese solo mes. Nuestro sitio Web ha recibido 12,623 visitas desde que inició en septiembre del año 2005.

Durante el mes de marzo pasado fueron observadas un total de 3,763 páginas de nuestro sitio Web. Encontramos que la mayoría de éstas fueron vistas un jueves y que el promedio de los demás días es superior a las 100 páginas, excepto para los sábados, tal como presentamos en la Figura 1. El horario más frecuentado fue el de la tarde y el de la noche, como muestra la Figura 2. Esto, en su conjunto, nos hace pensar que las personas que visitan nuestro sitio Web no están condicionadas a un horario laboral para hacerlo. Probablemente, la mayoría de nuestros visitantes nos visitan desde sus hogares o desde computadoras ubicadas en sus universidades. En todo caso, la menor cantidad de páginas vistas se da entre las 4:00 y las 11:00 de la mañana.




Sorprendentemente, no todos nuestros visitantes provienen de la República Dominicana. La Figura 3 muestra que poco menos de la mitad de nuestras páginas vistas lo han sido por personas que se encontraban en nuestro país; un 38% de nuestras páginas han sido vistas a través de servidores los cuales no nos dan la información sobre en cuál país se encuentra el visitante (e.g., extensiones .ip, .net y .com). Eso nos deja con la seguridad de que el 17% de nuestras páginas vistas lo han sido por observadores que provienen de todo el resto del globo, incluyendo países de América, Europa y Asia. ¿Cuáles podrían ser las implicaciones de todo esto? Pues principalmente que somos un referente de la práctica de la psicología en nuestro país; de todo el globo están atentos a nuestras publicaciones, a nuestros servicios y a las informaciones que compartimos. Esto, además de llenarnos de felicidad, nos deja claro la responsabilidad que tenemos sobre nuestros hombros.




Un reto que se nos presenta al analizar nuestros propios datos es relativo al tipo, así como a la calidad de la presentación, de información que presentamos en nuestro sitio Web. Esto por dos motivos igualmente importantes. El primero radica en que si una importante proporción de nuestros visitantes son extranjeros, extremo cuidado debemos tener con la calidad, la pertinencia y lo oportuno de lo que publicamos. Nuestro estándar no puede ser miope ni basado en las propias experiencias en nuestro país, pues, hasta donde sabemos, no existen otros grupos profesionales, en la República Dominicana, que promuevan la psicología a través de Internet. Además, estamos seguros de que el 17% de nuestros visitantes no considera las circunstancias de nuestro país, en materia de psicología, a la hora de evaluarnos, sino que la evaluación se torna global y multicultural.

La segunda razón por la que debemos revisar nuestros contenidos se basa en el tiempo que duran nuestros visitantes dentro de nuestro sitio Web. El 23% de nuestros visitantes dura entre 30 segundos o más con nosotros. Como dije, con calidad, pertinentes y oportunos deben ser nuestros contenidos y así mejoraremos tanto esta proporción como la percepción que existe, a nivel mundial, del ejercicio profesional de la psicología en nuestro país.

La Tabla 1 muestra la jerarquía en cuanto a la cantidad de veces que nuestras páginas fueron vistas por nuestros visitantes. Se hace evidente que la mayor proporción la tienen los artículos que publicamos en Logos Psykhê, siendo esta la mejor vía para atraer visitantes, dar a conocer nuestros puntos de vista, informar sobre nuestra realidad, apoyar los criterios científicos y, ¿por qué no?, dar a conocer los actores de la psicología y del estudio del comportamiento humano en nuestro país.

Es evidente que el ejercicio de la psicología en nuestro país puede mejorarse, sustancialmente, al apoyarse en las nuevas tecnologías y en la sociedad de la información. El Internet, como medio de comunicación, ofrece oportunidades asombrosas para llegar a más personas, ofrecer nuevos servicios y desarrollar nuestro conocimiento sobre el estado actual de los procesos mentales de los seres humanos.


Referencias

American Psychological Association. (2006). APA dictionary of psychology (G. R. VandenBos, Ed.). Washington, D.C., USA: Autor.

Benjamin, L. T. Jr. & VandenBos, G. R. (2006). The window on psychology's literature: A history of psychological abstracts. American Psychologist, 61, 941-954.

Caamaño, C. A. (2007). Un nuevo centro de investigaciones e intervención sistémica. Logos Psykhê, 3(1). Recuperado el 8 de abril de 2007, de http://psykhe.org/logospsykhe/2007/03012007d.htm

2 de abril de 2007

Tipos de Investigaciones en las Ciencias Sociales

Por Priscilla Valenzuela, Verónica Montenegro, Ligia Valenzuela & Solange Alvarado
Instituto Tecnológico de Santo Domingo

La necesidad del hombre de conocer, comprender y descubrir el mundo es algo común en la historia de la humanidad. Las distintas formas de acercamiento a eso que deseamos comprender dan lugar a tres formas de obtener conocimiento: experiencia, razonamiento e investigación (Mouly, como se cita en Arias, 2004).

La experiencia y el razonamiento las cuales son utilizadas constantemente por las personas en la vida diaria, presentan ciertas limitaciones ya que hacen dudar del conocimiento que se adquiere a partir de ellas. La investigación es la forma más aceptada por los diferentes campos científicos para desarrollar una actividad encaminada a producir conocimiento (Arias, 2004).

La investigación es un proceso que, mediante la aplicación del método científico, procura obtener información relevante y fidedigna para entender, verificar, corregir o aplicar el conocimiento. Las investigaciones pueden cumplir con dos propósitos fundamentales: a) producir conocimientos y teorías y b) resolver problemas prácticos. La investigación es la herramienta para conocer lo que nos rodea y su carácter es universal (Hernández, Fernández & Baptista, 1998).

Para obtener resultados de manera clara y precisa es necesario aplicar algún tipo de investigación través del análisis de los diferentes autores que investigamos encontramos que existen diferentes formas de clasificar los tipos de investigaciones, para el presente trabajo utilizamos una mezcla de la clasificación hecha por Arias (2004) y Hernández et al., (1998).

Analizaremos los distintos tipos de diseños de investigación de acuerdo a los siguientes criterios:

a) Según el enfoque o paradigma.
b) Según la dimensión temporal.
c) En función de la existencia de manipulación y el grado de control.
d) De acuerdo al tipo de información que se recoge.

A continuación hacemos un desglose más detallado de los distintos diseños de investigación de acuerdo a esta clasificación.

Tipos de Investigaciones en las Ciencias Sociales

Las investigaciones son el proceso utilizado para ampliar la base de conocimientos en una disciplina o analizar fenómenos sociales, con el fin de formular conocimientos o formular teorías para resolver un problema (Hernández, Fernández & Baptista, 1998).

La investigación es un esfuerzo organizado y deliberado para recoger nueva información o para utilizar el conocimiento existente con un nuevo propósito. Son utilizadas para buscar respuestas a preguntas mediante la utilización de técnicas validas y confiables. Su resultado final contribuye al aumento del conocimiento y a una mejor apreciación de las cuestiones implicadas (Verma & Mallick, como se cita en Arias, 2004).

Al realizar una investigación es importante definir el diseño que se va a utilizar. “El diseño constituye el plan de la investigación en el que se definen la estructura, las estrategias, los procedimientos y los sistemas de control que se utilizaran para desarrollar la investigación y dar respuesta a los interrogantes planteados” (Rodríguez, Gil & García, como se cita en Arias, 2004; León & Montero, como se cita en Arias, 2004; p. 102).

Existen múltiples clasificaciones de los diseños de investigación en función de los diversos criterios que pueden ser tenidos en cuenta. De acuerdo con Arias (2004) y con Hernández et al., (1998) los diseños de investigación pueden clasificarse en función de: a) según el enfoque o paradigma, b) según la dimensión temporal, c) en función de la existencia de manipulación y el grado de control, y d) de acuerdo al tipo de información que se recoge.

Diseños Según el Enfoque o Paradigma

  • Diseños preordenados. Se elabora un plan cerrado en el que se detallan todos los elementos, estrategias y técnicas de análisis (Arias, 2004).
  • Diseños emergentes. Se elabora un plan caracterizado por la flexibilidad y posibilidad de añadir, cambiar o eliminar elementos durante su desarrollo (Arias, 2004).

Diseños Según la Dimensión Temporal

Transeccional o transversal: en este tipo de investigación se recolectan datos en un solo momento, en un tiempo único. Su propósito es describir variables, y analizar su incidencia e interrelación en un momento dado (Hernández et al., 1998). Este tipo de estudio se divide a su vez en dos:

  • Transeccionales descriptivos: tienen como objetivo indagar la incidencia y los valores en que se manifiesta una o más variables. El procedimiento consiste en medir en un grupo de personas u objetos una o, generalmente, más variables y proporcionar su descripción. Son, por lo tanto, estudios puramente descriptivos y cuando establecen hipótesis, estas son también descriptivas. Con este tipo de estudios se puede tener un panorama del estado de una o más variables en uno o más grupos de personas, objetos o indicadores en determinado momento (Hernández et al., 1998).
  • Transeccionales correlacionales: Estos diseños describen relaciones entre dos o más variables en un momento determinado. Se trata también de descripciones, pero no de variables individuales sino de sus relaciones, sean estas puramente correlacionales o relaciones causales. En estos diseños lo que se mide es la relación entre variables en un tiempo determinado (Hernández et al., 1998).

Investigación longitudinal: este tipo de investigación es usada para analizar los cambios a través del tiempo en determinadas variables o en relaciones entre estas. A través de esta investigación se recolectan datos a través del tiempo en puntos o periodos especificados, para hacer inferencias respecto al cambio, sus determinantes y consecuencias (Hernández et al., 1998). Estos diseños se dividen en tres grupos:

  • Longitudinales de tendencia: son aquellos que analizan cambios a través del tiempo (en variables o en sus relaciones), dentro de alguna población en general. Su característica distintiva es que la atención se centra en una población (Hernández et al., 1998).
  • Longitudinales de evolución en grupo: examinan cambios a través del tiempo en subpoblaciones o grupos específicos. Su atención son los grupos de individuos vinculados de alguna manera, generalmente la edad, grupos por edad (Hernández et al., 1998).
  • Longitudinales panel: aquí el mismo grupo de sujetos es medido en todos los tiempos o momentos. Es tipo de estudio tiene la ventaja de que además de conocer los cambios grupales, se conocen los cambios individuales. Se sabe que casos específicos introducen el cambio. La desventaja es que a veces resulta difícil obtener exactamente a los mismos sujetos para una segunda medición u observación subsiguiente (Hernández et al., 1998).

Diseños en Función de la Existencia de Manipulación y el Grado de Control

Diseños con manipulación de variables:

  • Diseños experimentales: En este tipo de diseño el investigador desea comprobar los efectos de una intervención específica, en este caso el investigador tiene un papel activo, pués lleva a cabo una intervención (Hernández et al., 1998).

La investigación experimental se caracteriza por la introducción y manipulación del factor causal o de riesgo para la determinación posterior del efecto. En esa manipulación se organiza usualmente la población muestra en un grupo de estudio o de casos y en un grupo control, en el primero de ellos se introduce el factor estudio o de casos y en un grupo control de riesgo o lo que desea medirse. En el grupo control no se aplica la variable (Guerrero, s.f.).

Este tipo de investigaciones van más allá de las descriptivas o de relaciones entre conceptos, están enfocados a establecer las causas de los hechos sociales o eventos físicos, intentan explicar por qué ocurre un fenómeno y en qué condiciones se da, o por qué dos o más variables están relacionadas (Hernández et al., 1998).

  • Diseños cuasiexperimentales: se llaman así porque su grado de control es mínimo. Consisten en administrar un estímulo o tratamiento a un grupo y después aplicar una medición en una o más variables para observar cual es el nivel del grupo en estas variables (Hernández et al., 1998).

Estos diseños no son adecuados para el establecimiento de relaciones entre la variable independiente y la variable dependiente. Deben usarse solamente como ensayos de otros experimentos con mayor control (Hernández et al., 1998).

Diseños no experimentales:

La investigación no experimental es la que se realiza sin manipular deliberadamente variables. Es una investigación donde no se hace variar intencionalmente las variables independientes. Aquí se observan los fenómenos tal y como se dan en su contexto natural, para después analizarlos (Hernández et al., 1998).

En un estudio no experimental no se construye ninguna situación, sino que se observan situaciones ya existentes, no provocadas intencionalmente por el investigador (Hernández et al., 1998).

  • Diseños correlacionales: El propósito de este tipo de estudios es medir el grado de relación que exista entre dos o más conceptos o variables en un contexto en particular. Miden las dos o más variables que se pretende ver si están o no relacionadas en los mismos sujetos y después se analiza la correlación (Hernández et al., 1998).

La utilidad y el propósito principal de los estudios correlacionales son saber cómo se puede comportar un concepto o variable conociendo el comportamiento de otras variables relacionadas. Es decir, intentar predecir el valor aproximado que tendrá un grupo de individuos en una variable, a partir del valor que tienen en la variable o variables relacionadas. El valor explicativo que nos ofrece es parcial ya que establece una probabilidad (Hernández et al., 1998).

La correlación puede ser positiva o negativa. Cuando es positiva, significa que sujetos con altos valores en una variable tenderán a mostrar altos valores en la otra variable. Por ejemplo, los que estudien más tiempo para el examen de Matemática tenderán a obtener una nota más alta en el examen. Si es negativa, significa que sujetos con altos valores en una variable tenderán a mostrar bajos valores en la otra variable. Por ejemplo los que estudien más tiempo para el examen tenderán a obtener una calificación más baja en el examen. En caso de que no haya correlación entre las variables, esto nos indicaría que éstas varían sin seguir un patrón sistemático entre sí. Si dos variables están correlacionadas y se conoce la correlación, se tienen bases para predecir, con mayor o menor exactitud, el valor aproximado que tendrá un grupo de personas en una variable, sabiendo qué valor tienen en la otra variable. En cierta medida la investigación correlacional tiene un valor explicativo aunque parcial. Saber que dos conceptos o variables están relacionadas aporta cierta información explicativa (Hernández et al., 1998).

Los trabajos correlacionales responden a preguntas de investigación, puesto que tienen como fin medir el grado de relación que existe entre dos o más conceptos o variables. La utilidad está en saber cómo se puede comportar un concepto o variable conociendo el comportamiento de otra u otras variables relacionadas (e.g., la similitud de valores —religión, sexo, educación— por parte de novios de ciertas comunidades estará relacionada con la probabilidad de que contraigan matrimonio; Hernández et al., 1998).

  • Diseños observacionales: Es utilizada para describir situaciones y eventos, decir cómo es y cómo se manifiesta algo, son investigaciones que pretenden especificar las propiedades importantes de personas, grupos, comunidades o cualquier otro fenómeno a investigar. Los conceptos que se miden (variables) permiten describir el fenómeno de interés (Hernández et al., 1998).

Los estudios descriptivos miden o evalúan diversos aspectos, dimensiones o componentes del fenómeno a investigar. Desde el punto de vista científico, describir es medir. En un estudio descriptivo se selecciona una serie de cuestiones y se mide cada una de ellas independientemente, para así describir lo que se investiga (Hernández et al., 1998).

Miden de manera independiente los conceptos o variables a los que se refieren. Además, pueden integrar las mediciones de cada una de dichas variables para decir cómo es y cómo se manifiesta el fenómeno de interés, su objetivo no es indicar cómo se relacionan las variables medidas (Hernández et al., 1998).

A diferencia de los estudios exploratorios los estudios descriptivos se centran en medir con la mayor precisión posible y requieren considerable conocimiento del área que se investiga para formular las preguntas específicas que busca responder. La descripción puede ser más o menos profunda, pero en cualquier caso se basa en la medición de uno o más atributos del fenómeno descrito (Hernández et al., 1998).

Las investigaciones descriptivas tratan de medir de forma independiente los conceptos o variables a que se refieren sin establecer relaciones causa-efecto. Requieren de conocimiento previo teórico e investigativo para poder construir instrumentos de medida válidos y confiables. El método se basa en indagación, registro y definición (Hernández et al., 1998).

Los estudios descriptivos pueden ofrecer la posibilidad de predicciones aunque sean rudimentarias, es decir, sirve para describir diversas pautas de comportamientos sociales de una comunidad tales como: origen racial, opiniones, políticas, rango de edad, preferencias, etc. (Hernández et al., 1998).

  • Investigación tipo exploratorio: Las investigaciones o trabajos de tipo exploratorio se utilizan cuando el objetivo es examinar un tema o problema de investigación poco estudiado o que no ha sido planteado antes, es decir, que no contamos con investigaciones anteriores o literatura afín. Esto hace que los estudios exploratorios nos sirvan para aproximarnos a fenómenos poco conocidos, por lo cual no son un fin u objetivo en si mismos, sino, medios de determinar tendencias y/o localizar variables (Hernández et al., 1998).

Los estudios exploratorios nos sirven para familiarizarnos con fenómenos relativamente desconocidos, obtener información sobre la posibilidad de realizar una investigación más completa sobre un contexto particular de la vida real, investigar problemas del comportamiento humano que consideran vitales los profesionales de determinada área, identificar conceptos o variables promisorias, establecer prioridades para investigaciones posteriores o sugerir afirmaciones o postulados verificables (Hernández et al., 1998).

En los estudios exploratorios se plantea el tema, más no la pregunta y la investigación concluye con preguntas, no con respuestas. El método de investigación se basa en la observación y el registro. Es la primera fase de una investigación continua cuando se pasa a la descripción y al análisis deja de ser exploratoria (Hernández et al., 1998).

Los estudios exploratorios en pocas ocasiones constituyen un fin en sí mismos, por lo general determinan tendencias, identifican relaciones potenciales entre variables y establecen el tono de investigaciones posteriores más rigurosas. Están caracterizados por ser más flexibles en su metodología en relación con los estudios descriptivos o explicativos, y son más amplios y dispersos que estos otros dos tipos. Asimismo, implican más riesgo y requieren gran paciencia, serenidad y receptividad por parte del investigador (Hernández et al., 1998).

Diseños de Acuerdo al Tipo de Información que se Recoge

Investigación cuantitativa: es aquella en la que se recogen y analizan datos cuantitativos (que se puedan contar) sobre variables. La investigación cuantitativa utiliza técnicas como los cuestionarios, inventarios, encuestas, etc. los cuales originan datos susceptibles de análisis estadísticos (Quevedo & Castaño, s.f.).

Los métodos cuantitativos son muy potentes en términos de validez externa, ya que con una muestra representativa de la población objeto de estudio hacen inferencia a dicha población a partir de una muestra con seguridad y precisión definida (Fernández & Díaz, 2002).

Entre los tipos de investigación cuantitativas están las investigaciones descriptivas, analíticas y experimentales.

Investigación cualitativa: es toda aquella investigación que utiliza datos que no son cuantitativos, esto es, aquellos que no pueden ser expresados en números. Aquí se estudia la calidad de las actividades, relaciones, asuntos, medios, materiales o instrumentos en una determinada situación o problema (Tesch, como se cita en Arias, 2004 y Vera, s.f.).

Este tipo de estudio se interesa por saber como se da la dinámica o como ocurre el proceso en que se da el asunto o problema que se investiga (Vera, s.f.). Los investigadores cualitativos hacen registros narrativos de los fenómenos que son estudiados mediante técnicas como la observación participante y las entrevistas no estructuradas (Fernández & Díaz, 2002).

La investigación cualitativa, se preocupa por la contracción de conocimiento sobre la realidad social y cultural desde el punto de vista de quienes la producen y la viven. Metodológicamente esta postura implica asumir las creencias, mentalidades, los mitos, los prejuicios y los sentimientos, los cuales son aceptados como elementos de análisis para producir conocimiento sobre la realidad humana (Rueda, 1998).

Fraenkel & Wallen (como se cita en Vera, s.f.) explican que la investigación cualitativa el ambiente y el contexto que se da el asunto o problema es la fuente directa y primaria, y la labor del investigador constituye ser el instrumento clave en la investigación. La recolección de datos es mayormente verbal que cuantitativa, y el análisis de los datos se da más de modo inductivo.

Stake (como se cita en Arias, 2004) expresa que los aspectos que diferencian una investigación cuantitativa de una cualitativa son: la diferencia en el propósito, el papel del investigador y el tipo de conocimiento aportado.

En cuanto al propósito, la investigación cualitativa busca la comprensión de los fenómenos centrándose en los hechos mientras que la investigación cuantitativa persigue la explicación, la búsqueda de las causas. El segundo aspecto se refiere al papel del investigador, que en la investigación cualitativa interpreta los sucesos y acontecimientos desde el comienzo de la investigación, se basa mas en la intuición y busca una comprensión experiencias, mientras que en la investigación cuantitativa debe estar libre de valores y realiza la interpretación después de finalidaza la recogida y el análisis de los datos. Finalmente en la investigación cualitativa el conocimiento es construido por el investigador mientras que en la investigación cuantitativa es descubierto. (Stake, como se cita en Arias, 2004, p. 93)

El empleo de los procedimientos cuantitativos y cualitativos en una investigación podría ayudar a corregir los sesgos propios de cada método, pero el hecho de que la metodología cuantitativa sea la más empleada no es producto del azar sino de la evolución del método científico a lo largo de los años. En ese sentido se entiende que la cuantificación incrementa y facilita la comprensión del universo que nos rodea, de hecho Galileo Galilei afirmaba en este sentido “mide lo que sea medible y haz medible lo que no lo sea” (Fernández & Díaz, 2002, ¶ 8).

Conclusiones y Consideraciones Personales

Durante la realización de este trabajo hemos conocido como ha evolucionado de ciencia y los distintos métodos de diseños de investigación, puesto que en el grupo de autoras las experiencias con el tema de metodología de investigación van desde los años 70 hasta el 2002. A raíz de este estudio, hemos podido comprenden cómo los diseños de investigación se presentan en la actualidad para elaborar una investigación científica en el área de las ciencias sociales.

A través de este proceso de investigación entendimos que el tipo de diseño de estudio se define por el tipo de análisis que se realiza, la ubicación del estudio con respecto al tiempo, la población a estudiar, la muestra y el origen de la fuente de información. Durante esta exploración conocimos los diferentes tipos de diseños y el alcance que pueden tener diferentes planteamientos de problemas, así cómo diferentes formas de realizar los análisis objeto de estudios. Así mismo, conocimos cómo se pueden mezclar diferentes tipos de diseños de investigación de acuerdo a los intereses de los investigadores y el tipo de problema que se investiga.

Después de indagar y buscar información sobre estos aspectos nos percatamos de que se puede investigar sobre cualquier tema de interés o utilidad, incluso si existe o no información previa. La profundidad, el estilo y las formas de abordarlo es lo que hará que cada investigador le de un giro diferente a cada investigación que se realice. Así mismo, nos percatamos de que al definir en una investigación el cómo se estudiará un problema, situación, estudio de casos con pacientes o grupos, se identifica el tipo de diseño de estudio a aplicar y se define si se trabajará con un solo diseño o con otros más en conjunto.

Es interesante ver que es posible llegar hacer predicciones, aunque sean elementales de algún tipo de tema y cómo en el área de la psicología clínica y de terapia los diferentes tipos de diseños de investigación nos permiten observar, generar cambios, efectos y consecuencias a través del tiempo o las interacciones en el trabajo con los pacientes.

Otro punto a destacar es cómo el conocer estos diferentes tipos de diseños nos permite tener un marco de referencia más amplio para plantearnos inquietudes y diferentes formas de investigarlas y así mismo desarrollar investigaciones más completas y profundas.


Referencias

Arias, J. M. (2004). Introducción a la investigación en ciencias sociales. En A. Hidalgo & R. Medina (Eds.), Cooperación al desarrollo y bienestar social (pp. 87-115). Oviedo, España: Eikasia Ediciones.

Fernández, P. & Díaz, P. (2002). Investigación cualitativa y cualitativa. Recuperado el 25 de marzo del 2006, de http://www.fisterra.com/material/investiga/cuanti_cuali/cuanti_cuali.htm

Guerrero, S. (s.f.) Metodología de la Investigación. Santo Domingo: Universidad Autónoma de Santo Domingo.

Hernández, R. Fernández, C. & Baptista, P. (1998). Metodología de la investigación (2a ed.). México: McGraw Hill.

Quevedo, R. & Castaño, C. (s.f.). Introducción a la metodología de investigación cualitativa. Recuperado el 25 de marzo del 2006, de http://www.vc.ehu.es/deppe/relectron/n14/eln14a1.htm

Rueda, R. (1998). Investigación cualitativa e hipertexto: un encuentro de narrativas polifónicas. Recuperado el 20 de marzo del año 2006, de http://www.encolombia.com/educacion/unicetral4799cul-investigacion.htm

Veras, L. (s.f.). La investigación cualitativa. Recuperado el 25 de marzo del 2006 de http://ponce.inter.edu/cai/reserva/lvera/INVESTIGACION_CUALITATIVA.pdf