3 de enero de 2006

Tesis 101: por dónde iniciar el proyecto de tesis

Por César Andrés Caamaño
Psykhê Centro de Investigaciones

En América Latina, los programas de estudio en psicología tienen una orientación aplicada (Hall & Lunt, 2005) y a pesar de que normalmente se exige la presentación de una tesis, el énfasis del programa se basa en el desarrollo de habilidades que se utilizan en el ejercicio profesional. Como consecuencia, la preparación de la tesis de grado representa una fuente de estrés, ansiedad y frustración para la mayoría de los estudiantes.

La realización de una tesis debe ser vista por el estudiante como una experiencia de aprendizaje, en la cual se aprende el cómo conducir, diseñar y analizar investigaciones de manera independiente (Dittmann, 2005). Los asesores, jurados y profesores deben insistir en este modelo, propiciando que el proceso de investigación sea más motivador y con menos incertidumbre. Por tanto, para reducir esta incertidumbre, natural al desarrollar un proceso complejo, Cone y Foster (1993) presentan tres grandes áreas que deben considerarse al momento de iniciar una tesis: a) qué tan bien se escribe, b) qué tan preparado se está en aspectos metodológicos, y c) qué tan bien preparado se está en aspectos generales del proceso.

Tener habilidades de escritura y sobre metodología es lo más importante para completar una tesis (Cone & Foster, 1993). En especial, si existen dificultades para escribir de manera organizada, lógica y coherente, o si no se utiliza la gramática correcta, debe considerarse una preparación adicional. Como Cone y Foster señalan, no existen atajos para aprender estas habilidades. Uno se puede beneficiar grandemente de cursos específicos o tutorías sobre organización y secuencia de materiales escritos, cursos de lógica, estructura de la oración, cursos sobre sintaxis y reglas gramaticales y de puntuación. Si la dificultad está en la ortografía, los actuales procesadores de textos computarizados pueden ayudar significativamente a corregir los documentos escritos. Por otra parte, el Manual de Estilo de Publicaciones de la American Psychological Association incluye recomendaciones específicas sobre estilo de redacción, gramática, puntuación, ortografía, uso de mayúsculas, uso de cursivas, abreviaturas, encabezados, series, citación y uso de los números, entre otros (American Psychological Association [APA], 2001). Este manual de estilo es clave para preparar una tesis de calidad mundial, ya que quienes lo utilicen “expresarán sus ideas de una manera y en un estilo aceptados y comunes para un amplio y reconocido círculo de lectores de temas de psicología” (APA, 2001, p. XXIII).

Las habilidades metodológicas son esenciales para completar la tesis. Normalmente los programas de estudio de la República Dominicana incluyen cursos de estadística, construcción de pruebas, teoría de medidas y diseño de investigación. Deben considerarse cursos adicionales y tutorías si a pesar de esto el estudiante no se siente con fluidez en aspectos metodológicos. Cone y Foster (1993) sustentan que, con la guía adecuada, la mayoría de los estudiantes dominarán estos aspectos del proyecto de investigación.

Los aspectos generales del proceso, que mencionan Cone y Foster (1993), se refieren a conocer la experiencia de otros estudiantes acerca de sus tesis; conocer y gestionar el tiempo disponible para dedicarlo al proyecto; ubicar el espacio físico necesario para leer, escribir, analizar y desarrollar las demás actividades del proyecto; el acceso a recursos bibliográficos adecuados (e.g., bibliotecas y bases de datos); el acceso a miembros de la facultad y tutores de modo frecuente; el acuerdo de los familiares y seres queridos en apoyar este esfuerzo; el acceso a computador y manejo adecuado del teclado; las adecuadas habilidades para la gestión del tiempo y de las relaciones personales; y el conocimiento de las reglas formales e informales, y los procesos, que gobiernan la realización de las tesis en la universidad en la que se realiza el programa de estudios.

El conocer la experiencia de otros estudiantes permite reducir los niveles de incertidumbre que normalmente acompañan el proceso de preparación de la tesis. Conocer los estilos de los asesores y jurados, las expectativas de éstos, así como la costumbre de la facultad ayudará grandemente a sentirse preparado. Apoyar este conocimiento con las reglas formales e informales de la facultad permitirá establecer un plan detallado y realista con respecto a cuándo, cómo y dónde debe presentarse cada etapa del proyecto.

El tiempo que se tiene disponible para dedicarlo al proyecto es uno de los factores que más inciden en el éxito del mismo. Davis y Parker (como se cita en Cone & Foster, 1993) encontraron que el 80% de las tesis requieren entre 11 y 19 meses de trabajo para ser completadas. Y estos datos están basados en 175 horas de trabajo por mes. Esto quiere decir que semanalmente hay que dedicarle 44 horas al trabajo de tesis, resultando en un promedio de 6.25 horas todos los días, incluyendo fines de semana.

La importancia del espacio físico radica en que no se puede realizar una tesis leyendo en una cama o mirando televisión. Se necesita de un espacio tranquilo donde se pueda trabajar sin interrupciones durante un espacio de tiempo prolongado. Algunas universidades proveen de espacios cerrados para que los estudiantes trabajen en proyectos de larga duración. También deben recordarse principios básicos de gestión del comportamiento. Stuart (como se cita en Cone & Foster, 1993) describe que el comportamiento que se encuentra bajo el control de estímulos estrechamente definidos, estando todo lo demás igual, se volverá cada vez más enfocado. De este modo, mientras menores sean los estímulos que se reciban al trabajar en la tesis (i.e., llamadas de amigos, ruidos, conversaciones, cartas, recibos, notas, luces) más y mejor podrá avanzarse en la realización del proyecto.

Tener un computador y ser hábil con el mismo no es absolutamente esencial, sin embargo, si no se cuenta con esto, se tendrá que disponer de un mayor tiempo para la digitación de varios borradores. Esto, en los tiempos actuales, resulta altamente costoso. El computador no sólo es una herramienta para la redacción del manuscrito, sino que sirve para recuperar información, y analizarla, desde distintas fuentes y bases de datos, como son Logos Psykhê, PsycArticles, PsycInfo (http://www.psykhe.org/logospsykhe, http://www.apa.org/psycarticles/homepage.html y http://www.apa.org/psycinfo/homepage.html, respectivamente).

Es importante examinar qué tan fácil nos resulta trabajar con otros. Para esto hay que considerar si sabemos expresar nuestro desacuerdo a las sugerencias de una forma constructiva y positiva; si típicamente reaccionamos de manera defensiva a las sugerencias de cambio; si sabemos leer las relaciones entre los miembros del jurado; si el proyecto requiere del apoyo de personas ajenas a la facultad o universidad, y si tenemos los recursos interpersonales para obtener y mantener dicho apoyo; y si sabemos movernos hacia dentro y fuera de dichas agencias de una manera efectiva y sin crear interrupciones. Si se tiene dificultades o se tiene una personalidad áspera en el manejo de las relaciones, debe buscarse consejo de otros estudiantes y miembros de la facultad que sean buenos en dichas situaciones. Se debe también ensayar con un amigo el acercamiento efectivo a dichas situaciones, para así obtener retroalimentación sobre el desempeño. (Cone & Foster, 1993)

Igual de importante es lo que Cone y Foster (1993) señalan con el nombre de ecología cognitiva. Esto es, que al evaluar nuestra preparación general es importante identificar y desechar algunas presunciones comunes que impedirán nuestro progreso. Las más relevantes son acerca de: a) el tiempo que nos tomará concluir el trabajo, b) que todo transcurrirá de manera calmada y sin contratiempos, c) que este estudio debe ser el trabajo definitivo dentro de un área específica, y d) que nuestra metodología debe ser perfecta.

Con respecto al tiempo, es bien conocido que, en investigaciones de la ciencia del comportamiento, los estimados están tan alejados de la realidad que es común que se invoque a la regla de tres. Esto es multiplicar por tres todos los tiempos que se piensa tomará cada actividad. Con respecto al pensamiento de que todo transcurrirá sin contratiempos, ¡pues no sucederá! Hay que planear para lo inesperado. Hay que establecer planes de contingencia para las inasistencias de los sujetos, la falla de los equipos, la pérdida de los datos, que el asesor tome otro empleo y deje la universidad, y demás.

Por otro lado, si se pretende que el estudio sea el trabajo definitivo dentro de un área de la psicología, nunca se estará satisfecho con que se ha revisado suficiente literatura, identificado las preguntas y las hipótesis de manera adecuada, seleccionado el absoluto mejor diseño de investigación, controlado todas las variables importantes, y así sucesivamente. Debe recordarse que el conocimiento científico crece por incrementos. De acuerdo con Kuhn (como se cita en Cone & Foster, 1993) los despuntes científicos y las revoluciones paradigmáticas son escasos, y es mucho más raro que sean el resultado de un solo estudio.

Sobre el mito de la perfección metodológica, debe recordarse que cada estudio tiene sus fallas. A veces, no son reconocidas hasta que la comunidad científica ha hecho un escrutinio bien de cerca al trabajo realizado, pero las fallas están ahí. Como mínimo (Cone & Foster, 1993) son el resultado de intercambios, siendo el más común el que se da entre la validez interna y la externa (i.e., entre el control científico, de un lado, y la generalización al desordenado mundo real, por el otro).

Resulta tan sencillo suponer que lo primero que debe hacerse para iniciar un proyecto es verificar que se cuenta con las herramientas, habilidades y disposiciones requeridas para el éxito del mismo, que muchas veces no lo hacemos. Antes de iniciar el camino de la tesis hay que ver si estamos listos. Si lo estamos, ¡adelante! Si no estamos listos, debemos dedicar un tiempo y esfuerzo a elevar nuestras capacidades, reorganizar nuestras prioridades y planificar nuestras acciones. La guía de personas más experimentadas puede aliviarnos el camino.


Referencias

American Psychological Association. (2001). Manual de estilo de publicaciones de la American Psychological Association (2ª. Ed.). México: El Manual Moderno.

Cone, J. D. & Foster, S. L. (1993). Dissertations and theses from start to finish: Psychology and related fields. Washington, D.C., EE. UU.: American Psychological Association.

Dittmann, M. (2005). Starting the dissertation. GradPsych, 3(1). Recuperado el 1 de enero de 2005, de http://gradpsych.apags.org/jan05/starting.html

Hall, J. E. & Lunt, I. (2005). Global mobility for psychologist: The role of psychology organizations in the United States, Canada, Europe, and Other Regions. American Psychologist, 60, 712-726.

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