27 de noviembre de 2005

Relevancia de la Psicología en el Problema Energético Dominicano

Por César Andrés Caamaño
Psykhê Centro de Investigaciones

La psicología tiene quizás el alcance más amplio de entre todas las ciencias. Esto porque al estudiar el comportamiento de los individuos y sus procesos mentales (Gerrig & Zimbardo, 2002) le atañe todo lo que el ser humano hace, piensa, sueña, construye, planea y realiza. En pocas palabras, si el ser humano está incluido en algo, ahí hay espacio para la psicología.

Por esta razón es nuestra responsabilidad ofrecer respuesta a los problemas diarios de nuestra sociedad, especialmente a aquellos más relevantes, como la criminalidad, la alfabetización, el dominio de las tecnologías de la información y la comunicación, la inserción laboral y el ahorro de energía (Caamaño, 2005, 13 de noviembre). Sobre este último punto, el ahorro de la energía y de los combustibles, debemos hacer especial énfasis, tanto por su impacto, como por el tiempo que tenemos sin encontrarle solución efectiva en nuestro país.

Debido a la fuerte crisis económica de los últimos años, el Gobierno Dominicano ha tenido que tomar medidas para fomentar el ahorro de los combustibles. Instituciones internacionales, como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), favorecen que los dominicanos hagamos un uso razonable de los carburantes y de la energía, especialmente porque nuestra factura eléctrica tiene un aumento de US$910 millones con relación al año 2004 y la factura petrolera sigue aumentando (Batista, 2005, 5 de septiembre). Como consecuencia, se han tomado diversas medidas, entre las que se encuentran: la prohibición de las ventas del combustible después de las 8:00 de la noche, de lunes a viernes, y los sábados después del medio día; la salida de circulación de los vehículos en mal estado; que los vehículos oficiales no circulen los fines de semana; que los vehículos públicos trabajen interdiario por un carril exclusivo y con paradas fijas; la eliminación de los “policías acostados”; la dotación de energía constante a los semáforos; la promoción del cambio de motores de gasolina a diesel en los vehículos del Estado; la solicitud del cambio, en los hogares, de las bombillas incandescentes por las de bajo consumo; y que se apaguen las luces y los electrodomésticos innecesarios (Delgado, 2005, 2 de septiembre ; “Gobierno anuncia medidas”, 2005, 11 de septiembre).

Estas medidas han generado el sentimiento social de que son impracticables e inviables (“Plan de ahorro”, 2005, 2 de septiembre), pues se carece de una estructura que las soporte. Mena (2005, 19 de septiembre) entiende que “las medidas de ahorro funcionan en una ciudad organizada, con transporte público eficiente y donde los ciudadanos escogen su lugar de residencia en función de la cercanía de sus respectivos centros de trabajo o de educación”. Resalta además que no tenemos esos hábitos y que no estamos siendo inducidos a ahorrar y a organizarnos.

Por otro lado, el mecanismo para inducir las medidas ha sido represivo. El Gobierno ha insistido en que será severo a la hora de aplicar las medidas diseñadas. Su razonamiento se basa en que la situación que registra el mundo es catastrófica como consecuencia del aumento de los precios del petróleo (“Plan de ahorro”, 2005, 2 de septiembre). Incluso, altos funcionarios gubernamentales han indicado que decisiones más drásticas serían aplicadas de forma escalonada (Delgado, 2005, 2 de septiembre). Expertos en el tema han señalado que se hace un procedimiento represivo sin realizar un intento por convencer a las personas de la necesidad de las medidas de ahorro (Herman, 2005, 19 de septiembre). Como ejemplo sirve la militarización de más de 600 estaciones de expendio de combustible “para que se cumpla estrictamente lo dispuesto…” (Comprés & Batista, 2005, 13 de septiembre).

Aun así, la comunicación estatal con la ciudadanía ha basado las motivaciones para el ahorro en la crisis, el miedo y la catástrofe que resultará de no ahorrar el combustible. Por ejemplo, el Gobernador del Banco Central ha señalado que “el incremento en el precio del petróleo tiene un efecto devastador sobre todos los sectores”, estableciendo con esto una sensación de desesperación e impotencia en los ciudadanos (Delgado & Campos, 2005, 13 de septiembre).

Como consecuencia, ha surgido un mercado negro del fin de semana, donde se expende el combustible fuera del horario previsto (Vólquez, 2005, 19 de septiembre), el gobierno apenas redujo en 8% el consumo de energía eléctrica en el mes de agosto (Delgado, 2005, 13 de octubre), falta por aplicar el carril exclusivo para el transporte y no se ha hecho la sincronización de los semáforos ni la sustitución de los bombillos, entre otras. (Vólquez, 2005, 19 de septiembre). En pocas palabras, tanto las autoridades como la ciudadanía no han realizado acciones efectivas que reduzcan el consumo de combustibles de una manera significativa.

Para alcanzar ese nivel de conciencia ciudadana y acciones reales que reduzcan el consumo, es preciso pensar en cómo las personas cambian sus hábitos y sus costumbres. Se ha resaltado, en varias ocasiones, la importancia de crear una conciencia ciudadana con respecto al ahorro de los combustibles y de la energía (Arias, 2005, 14 de septiembre) y se ha hecho hincapié, por igual, en que la conciencia individual y las posibilidades económicas de cada cual pongan un límite al consumo de los combustibles, estableciendo de ejemplo al Gobierno, indicando que si éste ahorra los gobernados lo harán por igual (Figueroa, 2005, 3 de septiembre). Sin embargo, al no trabajarse bajo una evidencia científica, psicológica, respecto a la modificación de la conducta y de los hábitos de los dominicanos, esta conciencia ciudadana está lejos de establecerse.





Como lo que se quiere, realmente, es que las personas cambien sus hábitos de consumo con respecto a la energía y a los combustibles, es preciso un cambio de estrategia. El mensaje que debe dársele a la ciudadanía debe ser diferente. Para cambiar el comportamiento de las personas hacia el consumo el mensaje que debe utilizarse debe ser uno que indique y resalte que la mayoría de las y los ciudadanos estamos haciendo el comportamiento deseado (Dittmann, 2005). Muchos estudios han demostrado esta evidencia, tal como muestra Dittmann (2005) en la siguiente recopilación:

  • Wesley Schultz, PhD, profesor de la Universidad Estatal de California en San Marcos, ha desarrollado investigaciones que envuelven la aplicación de las teorías de la psicología social a problemas ambientales. El Dr. Schultz indica que la mayoría de las comunicaciones comúnmente utilizadas se basan en mensajes menos efectivos, como los que alertan a las personas sobre la severidad de un problema acompañados de educación general que informa a las personas cómo pueden ayudar.
  • Los investigadores de la Universidad Estatal de Arizona, Noah Goldstein y Vladas Griskevicius, han probado que el mensaje más exitoso en el cambio de conducta es el que describe la norma a seguir. Goldstein ha resaltado que si uno se encuentra en una situación en la que no está seguro de como actuar, uno mirará lo que otros hacen y las normas para esa situación.
  • Patricia Winter, PhD, una investigadora social para el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, ha encontrado que el “no haga esto” es la ruta más directa para lograr el cumplimiento de la conducta esperada, y que la mayor probabilidad de que la gente realice una conducta no deseada es cuando no se emite ningún mensaje al respecto.
  • Robert Cialdini, PhD, encontró resultados similares en su estudio, donde la señal indicando el comportamiento adecuado para el contexto o situación y enfatizando lo que otros no están haciendo, fue la mejor manera para modificar el comportamiento.

La enseñanza más importante es que ligeras variaciones en el mensaje parecen ser poderosas en el impacto sobre el comportamiento (Winter, como se cita en Dittmann, 2005). Sin embargo, de acuerdo con Shawn Burn, PhD, el potencial de la psicología para ayudar en los cambios suele pasar inadvertido (como se cita en Dittmann, 2005). Tal como describe el Dr. Schultz, “muchas organizaciones desean un cambio de comportamiento para crear una reacción específica de las personas… pero carecen del conocimiento sobre investigaciones psicológicas para integrar los principios básicos que conocemos en psicología” (como se cita en Dittmann, 2005, p. 46).

Es aquí donde los psicólogos dominicanos debemos dar un paso al frente y hacer las conexiones con las agencias, instituciones y organismos necesarios para convencerles de que la psicología es relevante para el trabajo que ellos realizan.


Referencias

Arias, S. (2005, 14 de septiembre). Presidente del Senado apoya plan de ahorro. Diario Libre. Recuperado el 21 de noviembre de 2005, de http://www.diariolibre.com

Batista, L. (2005, 5 de septiembre). BID favorece ahorro de combustibles. Diario Libre. Recuperado el 21 de noviembre de 2005, de http://www.diariolibre.com

Caamaño, C. A. (2005, 13 de noviembre). Nuestra responsabilidad en la sociedad. Logos Psykhê, 1(3). Recuperado el 23 de noviembre de 2005, de http://psykhe.org/logospsykhe/051113a.htm
Compres, L. & Batista, L. (2005, 13 de septiembre). Las FFAA vigilan estaciones cumplan medidas ahorro. Diario Libre. Recuperado el 21 de noviembre de 2005, de http://www.diariolibre.com

Delgado, E. (2005, 2 de septiembre). Gabinete eléctrico no ha podido unificar recomendaciones de BM. Diario Libre. Recuperado el 21 de noviembre de 2005, de http://www.diariolibre.com

Delgado, E. (2005, 13 de octubre). Gobierno sólo redujo 8% su consumo electricidad. Diario Libre. Recuperado el 21 de noviembre de 2005, de http://www.diariolibre.com

Delgado, E. & Campos, N. (2005, 13 de septiembre). Informe: cómo ahorrar energía. Diario Libre. Recuperado el 21 de noviembre de 2005, de http://www.diariolibre.com

Dittmann, M. (2005). Carfting persuasive pro-environment messages. Monitor on Psychology, 36(9), 44-46.

Figueroa, H. (2005, 3 de septiembre). Espejo de papel: desmedidas medidas. Diario Libre. Recuperado el 21 de noviembre de 2005, de http://www.diariolibre.com

Gerrig, R. J. & Zimbardo, P. G. (2002). Psychology and life (16ª ed.). Boston, MA, EE.UU.: Pearson Education. Recuperado el 6 de noviembre de 2005, de http://www.psychologymatters.org/glossary.html

Gobierno anuncia medidas para ahorrar combustibles y usar racionalmente la energía eléctrica. (2005, 11 de septiembre). Diario Libre. Recuperado el 21 de noviembre de 2005, de http://www.diariolibre.com

Herman, H. (2005, 19 de septiembre). Foro abierto: las medidas de ahorro de combustible: ¿estamos preparados para hacerlas efectivas?: opiniones [Carta al editor]. Diario Libre. Recuperado el 21 de noviembre de 2005, de http://www.diariolibre.com

Mena, P. (2005, 19 de septiembre). Foro abierto: las medidas de ahorro de combustible: ¿estamos preparados para hacerlas efectivas? [Carta al editor]. Diario Libre. Recuperado el 21 de noviembre de 2005, de http://www.diariolibre.com

Plan de ahorro de energía anunciado por el Gobierno provoca una oleada de reacciones. (2005, 2 de septiembre). Diario Libre. Recuperado el 21 de noviembre de 2005, de http://www.diariolibre.com

Vólquez, M. (2005, 19 de septiembre). Gobierno evalúa programa de ahorro de combustibles. Diario Libre. Recuperado el 21 de noviembre de 2005, de http://www.diariolibre.com/app/article.aspx?id=44323

21 de noviembre de 2005

En Memoria de un Maestro: Dr. Puro M. Peralta

El pasado domingo 13, durante la celebración de sucineforo del mes de noviembre, Psykhê Centro de Investigaciones mostró un video preparado en memoria del Dr. Puro M. Peralta, al cumplirse el primer año de su partida el 10 de noviembre de este año.

El video retrata momentos de la vida del Dr. Peralta en los cuales compartió con estudiantes, amigos y colegas. Puro, como le gustaba ser llamado, fue inspiración para muchos psicólogos dominicanos. En el caso particular de Psykhê Centro de Investigaciones, su legado ha sido fuente inspiradora para los trabajos que realizamos. Sus enseñanzas nos acompañan tanto en nuestra visión, nuestros valores y nuestro compromiso con la sociedad dominicana. Para descargar el video solo tiene que hacer click aquí.

El Dr. Peralta nació el 23 de junio del 1952 en La Isabela, Puerto Plata. Estaba casado con la Licda. Esther Wong y era padre de tres hijos: Carla Mercedes, Miguel Antonio y Solange Eunice.

Contaba con una Licenciatura en Psicología por la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña (UNPHU) y realizó un Doctorado en Psicología Industrial y Social en la Universidad Degli Studi di Padova, en el año 1978, en Italia. Completó su formación académica en el International Centre for Advanced Technical, en Turín, Italia, y realizó estudios de Derecho en la Universidad de la Tercera Edad.

En el desarrollo de su carrera profesional fue Director de la Escuela de Psicología de la UNPHU, consultor privado de agrupaciones empresariales y reconocidas empresas nacionales. Fue Director General Técnico de la Secretaría de Estado de Educación durante el período de 1978-1982; Asistente del Secretario de Estado de Industria y Comercio, Lic. Luís Manuel Bonetti, en el período 1997-2000; y Subsecretario Administrativo de la Presidencia desde el 2004 hasta el momento de su fallecimiento.

Así mismo, fue miembro del Consejo Nacional de Reestructuración Industrial, del Consejo Nacional para el Fomento de la Producción Lechera y Vicepresidente de la Comisión Nacional de Espectáculos Públicos y Radiofonía.

El Dr. Peralta dejó unas enseñanzas que comprometen al psicólogo dominicano con la toma de acción ante nuestras realidades. Parte de esa enseñanza es la que queremos mostrar con este video.


13 de noviembre de 2005

Nuestra Responsabilidad en la Sociedad

Por César Andrés Caamaño
Psykhê Centro de Investigaciones

La psicología surge como ciencia cuando Wilhelm Wundt, en 1879, vio la necesidad de una ciencia independiente que se encargara del estudio de la experiencia humana inmediata y del análisis sistemático del mundo subjetivo del humano consciente (Doyle, 2000). William James, en 1890, definió la psicología como “la ciencia de la vida mental… sus fenómenos y sus condiciones. Los fenómenos son… sentimientos, deseos, cogniciones, razonamientos, decisiones y similares” (citado por Doyle, 2000).

Sin embargo, con los cerca de 126 años que han pasado, la psicología ha expandido su campo de estudio de manera significativa. Para poder servir a una comunidad de psicólogos bien diversa, la American Psychological Association (APA), fundada en 1892, estableció que “divisiones deben ser organizadas para representar los intereses profesionales y científicos mayores…” (APA, s.f.). En la actualidad, la APA cuenta con 53 divisiones, siendo las de mayor membresía la de Psicólogos en Práctica Independiente (7.0%), la Sociedad de Psicología Clínica (6.5%), la de Neuropsicología Clínica (5.2%), la de Psicoterapia (4.7%), la de Psicoanálisis (4.1%), la Sociedad sobre Psicología Social y de Personalidad (4.0%), la Sociedad para la Psicología Industrial y Organizacional (3.9%), la Psicología de la Salud (3.5%), la Sociedad para la Psicología de la Mujer (3.3%) y la Sociedad para la Consejería en Psicología (3.2%; APA, 2003). Un listado completo de las divisiones está disponible en http://www.psykhe.org/ecs/enlaces.htm.

Ahora bien, a pesar de que las divisiones han sido diseñadas para atender los intereses de los psicólogos y psicólogas, no necesariamente éstas se traducen en aplicaciones directas que solucionen los problemas del ser humano. Por esta razón, es más conveniente organizar la psicología por campos temáticos, en los cuales pueden converger una o varias divisiones de la psicología. La APA presenta como sus tópicos más relevantes, sin ningún orden en especial (APA, 2005):
  1. el estilo editorial de la APA,
  2. las adicciones,
  3. el déficit de atención e hiperactividad,
  4. el envejecer,
  5. el Alzheimer,
  6. la ira,
  7. los niños intimidantes y sus familias,
  8. la depresión,
  9. la salud emocional,
  10. los niños y la prensa,
  11. el aprendizaje y la memoria,
  12. el matrimonio y el divorcio,
  13. los desastres naturales,
  14. la obesidad,
  15. los desordenes de personalidad,
  16. el estrés post-traumático,
  17. la raza,
  18. la sexualidad,
  19. la timidez,
  20. el sueño,
  21. el estrés,
  22. asuntos relativos a las evaluaciones y las pruebas,
  23. los traumas,
  24. los hombres y las mujeres, y
  25. asuntos relativos al lugar de trabajo.


Es de esperar que estos tópicos representen las inquietudes más relevantes para la sociedad de los Estados Unidos, de manera que los psicólogos y psicólogas de la República Dominicana debemos construir nuestra lista de tópicos relevantes de acuerdo a nuestro propio contexto. Una mirada a los diarios actuales nos puede sugerir los siguientes temas: (“Gobierno invertirá”, 2005, 13 de noviembre; González, 2005, 13 de noviembre; “Insta asumir”, 2005, 13 de noviembre; “Otros dos”, 2005, 13 de noviembre; Quezada, 2005, 13 de noviembre; “Ruptura de compuerta”, 2005, 13 de noviembre; “Secretario FFAA dice”, 2005, 13 de noviembre)

  1. la agresividad,
  2. la alfabetización,
  3. el aprendizaje,
  4. el cambio de conducta,
  5. la criminalidad,
  6. la delincuencia,
  7. la drogadicción,
  8. la enseñanza de adultos,
  9. la evacuación y traslado de damnificados,
  10. la ira,
  11. la justicia,
  12. el narcotráfico,
  13. la profesionalización,
  14. la resolución de conflictos, y
  15. la utilización de las tecnologías de la información y la comunicación.

La responsabilidad de desarrollar y aplicar nuestra ciencia en los problemas diarios de la República Dominicana recae sobre nosotros, psicólogos y psicólogas. Cada profesional debe atender este asunto de su ciencia, de modo que nosotros somos los llamados a hacerlo con respecto a la nuestra.

La definición actual de la psicología dice que es el estudio científico del comportamiento de los individuos y de sus procesos mentales (Gerrig & Zimbardo, 2002). ¿Cómo se relaciona el estudio del comportamiento humano con la agresividad, el aprendizaje, la criminalidad, la drogadicción, la resolución de conflictos o la adaptación a nuevas tecnologías? ¿Cuáles procesos mentales inciden en la alfabetización, los cambios de conducta, la delincuencia, la enseñanza de adultos, la adaptación de los damnificados, la ira y la justicia? Estas son preguntas que debemos responder en lo inmediato, si queremos tener un mejor país.


Referencias

American Psychological Association. (s.f.). Bylaws of the American Psychological Association. Recuperado el 13 de noviembre de 2005, de http://www.apa.org/governance/bylaws/art6.html
American Psychological Association. (2003). Division membership statistic 2003 year end. Recuperado el 13 de noviembre de 2005, de http://www5.apa.org/membership/divstat.cfm

American Psychological Association. (2005). Topics: Home page. Recuperado el 13 de noviembre de 2005, de http://www.apa.org/topics/

Doyle, C. L. (2000). Psychology: Definition. En Kazdin, Alan E. (Ed). Encyclopedia of psychology, Vol. 6. (pp. 374-376) [version electrónica]. Washington, DC, US: American Psychological Association.

Gerrig, R. J. & Zimbardo, P. G. (2002). Psychology and life (16ª ed.). Boston, MA, EE.UU.: Pearson Education. Recuperado el 6 de noviembre de 2005, de http://www.psychologymatters.org/glossary.html

Gobierno invertirá US$380 mil para entrenar policías. (2005, 13 de noviembre). Diario Libre. Recuperado el 13 de noviembre de 2005, de http://www.diariolibre.com/app/article.aspx?id=49019

González, A. (2005, 13 de noviembre). Programa yo sí puedo anima adultos. El Caribe. Recuperado el 13 de noviembre de 2005, de http://www.elcaribe.com.do/ articulo_multimedios.aspx?id=67591&guid=16C5A9D148AF44C890FBC6A2CBAAA836&Seccion=63

Insta asumir ventajas de reto digital. (2005, 13 de noviembre). El Caribe. Recuperado el 13 de noviembre de 2005, de http://www.elcaribe.com.do/articulo_multimedios.aspx?id=67640&guid=BB6C7D1FBAF94ECE8BBFFE38CB328F27&Seccion=63

Otros dos perredeístas se matan a balazos; convocan a elegir candidatos este domingo en nueve provincias. (2005, 13 de noviembre). Diario Libre. Recuperado el 13 de noviembre de 2005, de http://www.diariolibre.com/app/article.aspx?id=49060

Quezada, O. (2005, 13 de noviembre). Delincuencia azota sectores Villa Mella. El Caribe. Recuperado el 13 de noviembre de 2005, de http://www.elcaribe.com.do/ articulo_multimedios.aspx?id=67607&guid=F153386CD1734BDF895E4D358184D6CA&Seccion=63

Ruptura de compuerta obliga a operativo en Santiago. (2005, 13 de noviembre). Diario Libre. Recuperado el 13 de noviembre de 2005, de http://www.diariolibre.com/app/article.aspx?id=49068

Secretario FFAA dice en RD opera cadena de narcos. (2005, 13 de noviembre). Diario Libre. Recuperado el 13 de noviembre de 2005, de http://www.diariolibre.com/app/article.aspx?id=49018

6 de noviembre de 2005

Programas de Entrenamiento en Psicología y la Realidad Dominicana

Por César Andrés Caamaño
Psykhê Centro de Investigaciones

Antes de hablar de los programas de entrenamiento en psicología es preciso que acordemos una definición para esta ciencia. Para muchos, la psicología abarca tantos y diversos subcampos y aplicaciones que se hace difícil una única definición. Para comprender su más amplio significado es importante visualizar el debate de su definición a través de la historia. Doyle (2000) ha listado varios momentos claves sobre este debate:


  • Los filósofos siempre se han preguntado la naturaleza de la mente. En los 1800s, los fisiólogos que estudiaban los sentidos se preocupaban y teorizaban sobre las percepciones humanas. Los neurólogos notaron que las lesiones cerebrales afectaban los procesos mentales.

  • En 1879, Wilhelm Wundt vio en esta tendencia la necesidad de una ciencia independiente, una ciencia de la experiencia inmediata, el sistemático análisis del mundo subjetivo del humano conciente. En 1890, William James definió la psicología como “la ciencia de la vida mental… sus fenómenos y sus condiciones. Los fenómenos son… sentimientos, deseos, cogniciones, razonamientos, decisiones y similares” (como se cita en Doyle, 2000). Ambos, Wundt y James, establecieron laboratorios iniciales para el estudio de la experiencia de la percepción, cognición y sentimientos del humano adulto.

  • Sigmund Freud, basado en casos de estudio de pacientes, insistió en que los procesos inconscientes eran centrales para el entendimiento de la personalidad humana y de sus motivaciones.

  • El comportamiento animal se convirtió en parte de la psicología en 1897, cuando Edward L. Thorndike, interesado en la evolución de la mente, llevó varios animales a su laboratorio y estudió sus procesos de aprendizaje. Así empezó la psicología comparativa, el campo que compara el comportamiento de especies diferentes.

  • La niñez se convirtió en una preocupación para la psicología cuando G. Stanley Hall y otros tomaron el estudio del desarrollo de la mente desde la infancia hasta la madurez.

  • Originalmente, la psicología se ocupaba de las cualidades universales de la experiencia. El estudio cuantitativo de las diferencias humanas inició tan pronto como los matemáticos inventaron la estadística. Francis Galton en 1884 y Alfred Binet en 1905 usaron las estadísticas en la construcción de pruebas para medir la inteligencia.

  • En 1913 John Watson propuso una nueva definición para los asuntos y métodos de la psicología: la única forma para convertir a la psicología en una ciencia verdadera era basarla en observaciones sistemáticas del comportamiento. Aunque algunos continuaron con el estudio de los procesos mentales, frecuentemente a través de inferencias del comportamiento, como Wolfgang Köhler y Jean Piaget, la corriente principal de la psicología experimental abrazó la definición: psicología es la ciencia del comportamiento.

  • Varias tendencias convergieron a mediados del Siglo XX para devolver los procesos mentales a la corriente principal de la psicología experimental. Las computadoras, las máquinas que procesan información, inspiraron a los investigadores a estudiar el cómo las personas procesan la información que perciben y cómo piensan. Desarrollos en la lingüística inspiraron a los psicólogos a explorar los procesos mentales subyacentes al lenguaje. El libro de texto de George Miller, en 1962, anunció el nuevo énfasis con su título: Psicología: la ciencia de la vida mental.

  • Los eventos que acompañaron la Segunda Guerra Mundial le dieron ímpetu a la psicología social al ser estudiado el impacto de la vida social en los procesos psicológicos.

Así es como llegamos hoy a una definición de la psicología que procura englobar los enfoques anteriormente listados: es el estudio científico del comportamiento de los individuos y de sus procesos mentales (Gerrig & Zimbardo, 2002). Una definición más detallada es la que establece la Ley sobre el Ejercicio Profesional de la Psicología en la República Dominicana (Ley 22-01, 2001), que la define como “la utilización del conocimiento adquirido mediante el estudio científico de los procesos cognitivos y del comportamiento humano y animal, tanto en la realización de trabajos de investigación y de docencia, como en la prestación de servicios profesionales a personas físicas y/o morales” (p.1).

Ahora bien, cada una estas definiciones ha moldeado el cómo se ha entrenado a los profesionales de nuestra ciencia. Para establecer un criterio unificador y debido a la necesidad acelerada de psicólogos clínicos y el resultante desarrollo de los programas para ese entrenamiento, en 1947 el Consejo de Directores de la American Psychological Association (APA) asignó un comité especial para formular un programa de entrenamiento en psicología clínica. El reporte de este comité, el Shakow Report, fue subsecuentemente endosado por la conferencia de Boulder y ha provisto la base para el entrenamiento clínico desde entonces. (APA, 1992; ver también APA Commitee on Training in Clinical Psychology, 1947)

Seguramente, un criterio importante para formular un programa de entrenamiento lo constituyó el que la mayoría de las evaluaciones en las investigaciones de la psicología experimental están diseñadas para probar predicciones teóricas específicas sobre los humanos en general (i.e., preguntas nomotéticas). En contraste, las evaluaciones en psicología clínica están diseñadas para guiar al clínico en la toma de decisión con respecto al diagnóstico, la etiología, el pronóstico, la intervención y la evaluación del resultado en casos individuales o subgrupos (i.e., preguntas ideográficas). Sin embargo, el que las respuestas a preguntas ideográficas tengan sentido depende de la preexistencia de respuestas a las preguntas nomotéticas. Sin el conocimiento de la distribución probabilística esperada de valores en una medida dada (ya sea la medida una entrevista informal o un test formal), un valor aislado en esa medida no tiene interpretación. (McFall & Townsend, 1998)

Como consecuencia, en la primera conferencia nacional sobre entrenamiento en psicología clínica, celebrada en el 1949 en Boulder, Colorado, Estados Unidos, se acordó un igual peso al desarrollo de competencias para la investigación y para las habilidades clínicas, conocido este programa como el modelo Boulder. (Norcross & Castle, 2002)

La conferencia de Boulder fue un hito por varias razones. Primero, establecía el PhD (i.e., Doctor en Filosofía) como el grado requerido, como sucede en otras áreas académicas. Hoy en día, todos los programas del modelo Boulder en psicología clínica otorgan el grado de PhD. Segundo, la conferencia reforzó la idea de que la ubicación adecuada para el entrenamiento era dentro de los departamentos de las universidades, en vez de una escuela separada o un instituto como sucede en medicina u odontología. Y tercero, los psicólogos clínicos eran entrenados para ser científicos-practicantes, es decir, preparados para trabajar tanto en el mundo académico como en el mundo práctico. (Norcross & Castle, 2002)

Como puede verse, la preparación en psicología clínica estaba diseñada para estar dirigida hacia ambos, investigación y fines profesionales —el modelo científico-profesional— con entrenamiento en tres funciones: a) diagnóstico, b) investigación y c) terapia. (APA, 1992).

Sin embargo, no todos los profesionales de la psicología estaban conformes con este modelo. Disensiones con las recomendaciones de la conferencia de Boulder culminaron en la conferencia nacional de entrenamiento de 1973, realizada en Vail, Colorado, Estados Unidos (que da origen al modelo Vail; Norcross & Castle, 2002). Aquí se endosaron diferentes principios que llevaron a un modelo de entrenamiento alternativo (D. R. Peterson, como se cita en Norcross & Castle, 2002). En la Conferencia de Vail la APA formalmente reconoció el modelo de entrenamiento profesional-practicante y el grado profesional PsyD (i.e., Doctor en Psicología; Tibbits-Kebler & Howell, 1987).

El conocimiento psicológico, se argumentó en dicha conferencia, ha madurado lo suficiente para garantizar la creación de un programa profesional explícito, a la par de los programas profesionales en medicina, odontología y derecho. Estos programas profesionales serían añadidos, en vez de reemplazar, a los programas del modelo Boulder. Más allá, se propuso que ambos grados debían ser usados, uno para designar el rol científico (PhD) y otro para el rol practicante (PsyD). El enfoque de los graduados del programa profesional del modelo Vail está primeramente en la práctica clínica y menos en la investigación. (Norcross & Castle, 2002)

Los programas clínicos PhD deben enseñar a los estudiantes los fundamentos de la práctica, pero su trabajo primario es entrenar a los estudiantes a conducir investigaciones. Los programas PsyD deben entrenar a los estudiantes el espectro completo de la ciencia de la psicología, pero su trabajo primordial es practicar lo que han aprendido. (D. Peterson, como se cita en Murray, 2000)

Aquí debemos llamar la atención sobre lo que sucede en República Dominicana. El organismo estatal que otorga reconocimiento a la educación superior es la Secretaría de Estado de Educación Superior, Ciencias y Tecnología (SEESCYT). Esta Secretaría de Estado reconoce tres niveles generales: a) Técnico, b) Grado, y c) Postgrado. Con respecto a la psicología, hasta el momento, sólo se ha alcanzado el nivel de postgrado referido a la maestría, el cual es, en promedio, cuatro años menos de estudio con respecto al doctorado (Mejía, 2003). Aun así, para ejercer la psicología se requiere sólo el nivel académico de licenciatura y si se trata del área clínica el nivel de especialidad (Ley 22-01, 2001).

Esto impacta la generación de investigaciones de manera directa, ya que, como sucede en los Estados Unidos, las investigaciones que deben realizar los candidatos a maestrías y doctorados sirven para resolver problemas nacionales y sus tesis y disertaciones se aplican a este sentido (Mejía, 2003). Brea (2002) coincide al señalar que la responsabilidad primordial para realizar investigaciones psicológicas se deposita en las universidades (ver también Ley 139-01, 2001; Mejía, 2003). Además, es responsabilidad del Colegio Dominicano de Psicólogos (CODOPSI) el realizar actividades que incrementen los conocimientos y la proyección científica de los profesionales de la psicología (Ley 22-01, 2001). Sin embargo, en las universidades la investigación ha estado ausente (Mejía, 2003).

Es evidente que la producción científica en República Dominicana es muy reducida. En el campo de la psicología, Brea (2002) entiende que la producción de estudios empíricos y artículos científicos es limitada, al igual que la participación de los psicólogos en la discusión de los problemas científicos y fundamentales que se producen en la sociedad. Esto contrasta con la cantidad de personas que estudian la psicología, que en el mes de mayo del año 2003 ocupaba el octavo lugar entre los programas de mayor matrícula estudiantil a nivel nacional, con el 4.5% de la matrícula; el quinto lugar a nivel de postgrado y el cuarto a nivel de maestría (Mejía, 2003).

El escenario de la psicología en la República Dominicana puede describirse en los siguientes términos:


  • El nivel profesional exigido para ejercer la psicología apenas dura casi la mitad del tiempo que se exige a nivel internacional.

  • Los profesionales están orientados hacia el ejercicio profesional, con un dominio similar al propuesto en el modelo Vail.

  • Los profesionales carecen de formación fuerte en la generación de conocimiento y realización de investigaciones, de acuerdo a lo que propone el modelo Boulder.

Si somos críticos con respecto a esto debemos darnos cuenta de que es precisa una acción inmediata. Debemos cambiar el curso de las cosas de manera que fortalezcamos el ejercicio profesional de la psicología en nuestro país. Debemos generar conocimiento que permita aplicar nuestra ciencia a los más diversos problemas nacionales. Nosotros, los psicólogos, podemos ofrecer soluciones a los problemas de salud, de pobreza, de adicción a las drogas, de criminalidad, de educación, de inserción laboral, de productividad, de ahorro de energía y de todos aquellos problemas que pueden ser impactados a través del comportamiento de los individuos y de sus procesos mentales.



Referencias

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