26 de diciembre de 2005

La comunicación paradójica

Por Priscilla Valenzuela
Psykhê Centro de Investigaciones

Las paradojas son contradicciones a las que llega, en ciertos casos, el razonamiento abstracto. Las primeras formas de la palabra aparecieron del latín paradoxum, pero es encontrada también en textos griegos como paradoxon. Se encuentra compuesta por el prefijo para, que significa contrario a o alterado, en conjunción con el sufijo doxa, que significa opinión. (Enciclopedia Libre Wikipedia, s.f.)

De acuerdo con Watzlawick, Helmick y Jackson (1983), “la paradoja puede definirse como una contradicción que resulta de una deducción correcta a partir de premisas congruentes” (p. 173). Esto es, la emisión de dos mensajes simultáneos que resultan ser incompatibles entre sí.

Las paradojas surgen por doquier y actúan en todos los campos de las relaciones humanas. Existen razones para creer que ejercen una considerable y permanente influencia en nuestra percepción de la realidad.

Una prescripción paradójica es escrita en muchas diferentes maneras para hablar de sí misma, como lo muestra el caso de Epiménides, quien era cretense, en el siglo VI a. C. (como se cita en Watzlawick, Weakland, Fisch & Ericsson, 1982). Él dice: “Todos los cretenses son mentirosos” (p. 87). En la declaración de esta frase se encuentran involucrados dos niveles del lenguaje: un nivel es la declaración hecha por un cretense y el otro nivel es la declaración hecha sobre los cretenses. Como el contenido de los dos niveles del lenguaje es contradictorio, de aquí se deduce una paradoja (Brown & Slee, 1986).

En un nivel interpersonal, una forma común de comunicación es la paradoja del “sé espontáneo”. En este caso, se hace la exigencia de un comportamiento que por naturaleza tan solo puede ser espontáneo si la persona lo hace por iniciativa propia, pero no puede serlo, a causa precisamente de haber sido exigido (Watzlawick et al. 1982).

Las paradojas del tipo “sé espontáneo” también se aplican en las dictaduras, donde, casi de modo inevitable, el dictador no se contenta con la mera obediencia a las leyes basadas en el sentido común, sino que quiere cambiar los pensamientos, los valores y los puntos de vista del pueblo (e.g., Rafael Leonidas Trujillo exigía obediencia a su régimen y sus leyes sin que las personas tuvieran derecho a cuestionarlas. Había que desear lo que él imponía). No basta con someterse simplemente a la coerción, hay que quererla; no basta con aceptar las leyes y mandatos, hay que creer en ellos y fomentarlos. (Watzlawick et al.1982)

La paradoja en psicoterapia ha sido definida por muchos autores como una intervención en la cual el terapeuta promueve empeorar el problema antes de la recuperación, como un uso terapéutico del doble vínculo y como una terapia basada en el principio de que la persona es experta en cambiar bajo el mandato de que no cambie. Esta técnica ha emergido de las múltiples orientaciones terapéuticas incluidas la logoterapia, la terapia conductual y la terapia sistémica. Adler es comúnmente considerado como la primera persona en describir las técnicas paradójicas. (Hill, 1992; Watzlawick et al.1982)

El Instituto de Palo Alto, en California, ha sido el que más se ha encargado de promulgar el uso de las técnicas paradójicas en psicoterapia (Brown & Slee, 1986). Por su parte, Shoham-Salomon y Rosenthal realizaron en 1987 un estudio donde expresan que la intervención paradójica en terapia familiar guarda relación con las técnicas de terapia conductual. Encontraron un impresionante número de reportes clínicos que aseguran la dramática manifestación y larga duración de la eficacia de la intervención que encara, elogia y prescribe el mismo problema conductual que el paciente espera cambiar. Como por ejemplo, el caso de un isomaniaco, el cual se encara para que trate de mantenerse despierto o una persona depresiva a la cual se le dice: “manténgase usted depresivo”, “su depresión demuestra el sacrificio enorme que hace para mantener su enfermedad”.

El uso de la paradoja terapéutica esta motivada por el hecho de que exhorten con frecuencia a familias que solicitan ayuda pero que al mismo tiempo parecen rechazar todo tipo de ofrecimiento en ese sentido. (Papp, 1992)

La paradoja utilizada en psicoterapia, a diferencia del doble vínculo (i.e., cuando se dan dos mensajes contradictorios al mismo tiempo, a través del lenguaje verbal y no verbal, y la persona que recibe el mensaje no puede hablar con el emisor sobre la contradicción del mensaje), no obliga al paciente a responder según una modalidad patológica, sino que busca la interrupción de un círculo vicioso (Selvini, Boscolo, Cecchin & Prata ,1986).

Papp (1992) explica que el empleo que se hace de las paradojas se basa en tres conceptos, que admite como supuestos: a) la familia es un sistema autorregulador; b) el síntoma es un mecanismo de autorregulación; y c) el concepto de resistencia sistémica al cambio, que es consecuencia de los dos anteriores. Como el síntoma se utiliza para regular una parte disfuncional del sistema, si el síntoma es eliminado, esa parte del sistema quedará sin regulación.

Las paradojas son utilizadas como un instrumento clínico para enfrentar resistencias y evitar las luchas de poder entre la familia y el terapeuta. En los casos de mucha resistencia, el terapeuta, en lugar de continuar con intentos inútiles de cambio, puede aceptar la contradicción en que se encuentra confrontado; es decir, que al aceptar el doble mensaje se ubica en la relación de un modo exactamente inverso de aquel en que la familia espera verlo. Su respuesta al requerimiento paradójico de la familia es a su vez una paradoja (o contraparadoja), porque utiliza la contradicción comunicativa propia del doble vínculo para comunicarse con la familia (Selvini et al. 1986).

Las paradojas no son siempre necesarias ni siempre deseables. Se deben reservar para las pautas interactivas larvadas y de larga duración, repetitivas, que no responden a intervenciones directas como serían las explicaciones lógicas o las sugerencias racionales. Las intervenciones se pueden clasificar como directas o basadas en la aceptación, por el hecho de que el terapeuta espera que la familia las acepte; y como paradójicas y basadas en el desafió, por el hecho de que el terapeuta espera que la familia las desafíe (Papp, 1992).

La tarea fundamental del terapeuta que trabaja con las técnicas paradójicas consiste en abrir brechas en el sistema familiar para permitir a la familia el redescubrimiento de valores en su interior, que liberen al paciente identificado y a la familia de una situación de malestar que se ha perpetuado en el tiempo, y les restituyan la iniciativa de sus propias acciones. El terapeuta lo que se propone con la terapia es obtener un cambio que vaya más allá de la resolución del síntoma individual y que incida a nivel de todos los miembros del sistema proporcionándoles modelos transaccionales nuevos que ya no tengan necesidad de comportamientos sintomáticos.

El uso de las técnicas paradójicas en psicoterapia abre las puertas a un gran repertorio de técnicas para trabajar con las familias en terapia familiar, en distintas situaciones, permitiendo que estas sean capaces de poco o poco ir redefiniendo su homeostasis y formular un nuevo equilibrio que parte desde ella misma.


Referencias

Brown, J. & Slee, P. (1986). Paradoxical strategies, the ethics of intervention [Versión electrónica]. Professional Psychology: Research and Practice, 17, 487-491.

Enciclopedia Libre Wikipedia. (s.f.). Recuperado el 6 de junio de 2005, de http://es.wikipedia.org/wiki/paradoja.

Hill, M. (1992). A feminist model for the use of paradoxical techniques in psychotherapy [Versión electrónica]. Professional Psychology: Research and Practice, 23, 287-292.

Papp, P. (1992). Paradojas. En S. Minuchin & H. C. Fishman (Eds.). Técnicas de terapia familiar (pp. 242-258). Barcelona.: Paidos.

Selvini, M. Boscolo, L. Cecchin, G. & Prata, G. (1986). Paradoja y contraparadoja: un nuevo modelo en la terapia familiar de transacción esquizofrenica. Barcelona.: Paidos.

Shoham-Salomon, V. & Rosenthal, R. (1987). Paradoxical interventions. A meta-analysis [Versión electrónica]. Professional Psychology: Research and Practice, 55, 22-28.

Watzlawick, P. Helmick J. & Jackson, D. (1983) Teoría de la comunicación humana. Barcelona.: Herder.

Watzlawick, P. Weakland, J. Fisch, R. & Ericsson, M. (1982). Cambio: formación y solución de los problemas humanos. Barcelona.: Herder.

18 de diciembre de 2005

Pruebas Psicológicas: Implicaciones del Uso

Por Yuminska Flores
Psykhê Centro de Investigaciones
Las pruebas psicológicas son instrumentos de medición que nos permiten conocer, describir y comprender a un individuo. De acuerdo a la definición de Pichot (como se cita en ClinicaPsi.com, s.f., ¶1), “las pruebas son una situación experimental estandarizada que sirve de estimulo a un comportamiento. Tal comportamiento se evalúa por una comparación estadística, respecto a otros individuos colocados en la misma situación, lo que permite clasificar al sujeto examinado, ya sea cuantitativamente o tipologicamente”.

Dicho instrumento puede diferir en diversas variables como: contenido, formato, procedimientos de administración, de calificación e interpretación y calidad técnica (Cohen & Swerdlik, 2001); por lo que es importante conocer las condiciones (e.g., características personales, culturales, educacionales, sociales, ambientales) y limitaciones (e.g., el tiempo) que hacen válida su aplicación (Díaz, 2002).

Por esto, es importante además, conocer las cualidades que todo instrumento de medida debe tener: Confiabilidad y validez. La confiabilidad de un instrumento es el grado en que su aplicación repetida al mismo sujeto produce iguales resultados y la validez es el grado en que el instrumento mide la variable que pretende medir (Hernández, Fernández & Baptista, 1991). Si no se conoce el valor de estas cualidades se tendrá poca seguridad en los resultados obtenidos y en las conclusiones derivadas de ellos (Angeli, 2000).

Otro punto a destacar es la aplicación. En la actualidad son muchos los propietarios de empresas o encargados que se dedican a aplicar pruebas dejando a cargo personas sin un conocimiento y formación adecuada. Entre los esfuerzos por remediar esta situación la American Psychological Association (APA), la American Educational Research Association, el National Council on Measurement in Education (NCME) y editores de pruebas, formaron, en 1988, el Comité Conjunto sobre Prácticas de Pruebas (Joint Committee on Testing Practices), de donde surge el “Código de Prácticas de Pruebas” (Cohen & Swerdlik, 2001), el cual establece una serie de normas relacionadas con el diseño, la evaluación, la aplicación y el uso de las pruebas, delineadas en cuatro áreas:



  • Elaboración y selección,

  • Interpretación de puntuaciones,

  • Esfuerzos por la imparcialidad, y

  • Información a quienes responden la prueba.


Dicho código señala que todo elaborador de pruebas debe de proporcionar la información necesaria que se requiere (e.g., qué mide, utilidad, limitaciones, niveles de validez y confiabilidad, etc.), para que el evaluador pueda seleccionar la prueba más adecuada (Cohen & Swerdlik, 2001). Además, Cohen y Swerdlik destacan pautas para la selección de las mismas, los esfuerzos por hacer pruebas que sean imparciales para quienes respondan y las informaciones que deben ser proporcionadas.

En la República Dominicana, los parámetros establecidos para la elaboración, utilización y aplicación de este tipo de instrumento de medida recaen en manos del Colegio Dominicano de Psicólogos (CODOPSI), quienes además deben regular la distribución y venta de todo material relacionado a la psicología, de conformidad con las disposiciones establecidas en el Código de Ética y Disciplina del CODOPSI. (Ley No. 22-01, 2001)
El Código de Ética establecido por CODOPSI dice, en su artículo 32, que éste u otro instrumento psicológico “deben estar bajo el estricto control de psicólogos/as, orientadores/as o técnicos en psicometría” y tanto su uso como la aplicación de los mismos, “deben ser realizados por profesionales debidamente entrenados”. (Ley 22-01, 2001, p. 9)

Pero estas disposiciones no solo deben ser conocidas por todo psicólogo o profesional de la conducta comprometido a usar sus conocimientos y herramientas para el bien público, sino que también es el responsable del uso y aplicación de este tipo de instrumento de medida. Por lo que debe estar consciente que la selección de una prueba psicológica no sólo se basa en saber que mide el atributo que deseamos, sino que conlleva un estudio previo para poder seleccionar la adecuada, permitiendo prevenir diagnósticos equivocados, cuyas consecuencias afectan tanto a los evaluados (e.g., describiéndolo como bueno o malo) como a quien lo emite (e.g., credibilidad profesional).


Referencias

Angeli, E. (2000). Conceptos básicos sobre confiabilidad en las técnicas de evaluación psicológica [versión electrónica]. México: Universidad Nacional de Tucuman. Recuperado el 25 de noviembre de 2005, de http://www.psicologia.unt.edu.ar/programas/fichaconfiabilidad2002.doc

ClinicaPsi.com. (s.f.). Test psicológicos. Recuperado el 10 de noviembre de 2005, de http://www.clinicapsi.com/test.htm

Código de ética y disciplina [versión electrónica]. (2001). República Dominicana. Recuperado el 6 de diciembre de 2005, de http://www.idpp.org/idpp_pubs/codopsi/codetica.doc

Cohen, R. & Swerdlik, M. (2001). Pruebas y evaluaciones psicológicas: introducción a las pruebas y a la medición. México: Mcgraw-hill.

Díaz, J. (2002). Procedimientos básicos en la construcción de test de aptitud y rendimiento. España: C.S.V.

Hernández, R., Fernández, C. & Baptista, P. (1991). Metodología de la investigación. México: Mcgraw-hill.

Ley 22-01 Sobre Ejercicio Profesional de la Psicología [versión electrónica]. (2001). República Dominicana. Recuperada el 6 de diciembre de 2005, de http://www.idpp.org/idpp_eng/codopsi_eng/codopsi_eng02.htm

11 de diciembre de 2005

¿Por qué hacer una tesis?

Por César Andrés Caamaño
Psykhê Centro de Investigaciones

Quizás la pregunta más frecuente que presenta un estudiante de término de psicología es “¿por qué debo hacer una tesis?” Además de la obvia respuesta de que “porque el programa académico en que se está exige la realización de este tipo de proyecto para obtener un grado en particular”, Cone y Foster (1993) mencionan otras buenas razones:

  • Beneficios económicos, como un pasaje a un ingreso mayor, a un empleo académico o aplicado, al inicio de la carrera.
  • Beneficios intelectuales, pues las investigaciones ofrecen muchos retos y oportunidades sobre los cuales pensar y problemas conceptuales, metodológicos y prácticos que resolver.
  • Beneficios personales, ya que el conducir investigaciones es una forma de conocer fenómenos psicológicos sobre los que estamos curiosos. Conducir una investigación provee también de satisfacción personal de hacerse cargo y dominar una tarea desafiante y compleja.

Muchos organismos internacionales valoran de manera significativa que un candidato haya realizado publicaciones. Si se realiza una búsqueda de puestos vacantes, de alto nivel profesional (y salarial), a nivel internacional, se encontrará que el haber realizado publicaciones es, muchas veces, un requisito indispensable. El nivel educativo internacional más alto requiere presentar una tesis o disertación que se pueda publicar, que sea fruto de una investigación original y que represente una contribución significativa al conocimiento (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, 1997).

Sin embargo, la realización de la tesis es, con frecuencia, una de las etapas más difíciles, agobiantes y frustrantes para los estudiantes. La causa más común es que él o la estudiante carece de la preparación adecuada para llevar a cabo un proyecto de tal envergadura.

De acuerdo con Hall y Lunt (2005), en América Latina, donde tenemos características similares de educación y entrenamiento, el entrenamiento profesional en psicología se inicia al concluir el bachillerato, a la edad aproximada de 18 años, cuando la persona interesada en psicología inicia un programa profesional de cinco a seis años y medio. Este programa profesional de psicología es intensivo y de orientación aplicada, el cual culmina con el requerimiento de una tesis, un examen oral y/o servicio social supervisado o internado. Estas autoras explican que en Latinoamérica, la educación y el entrenamiento aplicado preceden una educación extensiva y entrenamiento en la ciencia de la psicología, por lo que el énfasis en el desarrollo de investigaciones es reducido. Nuestra experiencia en República Dominicana nos indica que los programas académicos dicen hacer énfasis en la investigación, dedicando varios créditos académicos a materias relativas a los procesos investigativos. Sin embargo, al carecerse de publicaciones y medios de divulgación de las investigaciones, es poco el ejercicio que los estudiantes realizan a favor de realizar investigaciones y de publicarlas.

Comprendiendo las capacidades que adquieren los estudiantes de psicología para realizar proyectos de tesis de manera individual es evidente que necesitan de una ayuda personalizada. Los estudiantes necesitan de un tutor que les acompañe en el proceso, los asista en la comprensión de las etapas de la investigación, en la búsqueda y refinamiento de los temas, en la selección de la mejor metodología y sirva de coach y motivador durante todo el proceso. Cone y Foster (1993) señalan varios pasos que deben seguir los estudiantes en este proceso:

  1. Evaluar la preparación para las tareas que se aproximan,
  2. Establecer el cómo encontrar y refinar los temas de investigación,
  3. Administrar el tiempo y las dificultades,
  4. Seleccionar el asesor y el comité (en algunas universidades las autoridades académicas seleccionan al asesor y al comité por el estudiante),
  5. Formular y comunicar la propuesta,
  6. Revisar la literatura,
  7. Planificar la metodología,
  8. Dominar los sistemas y herramientas de medida,
  9. Seleccionar la estadística apropiada,
  10. Recolectar, administrar y analizar los datos,
  11. Presentar los resultados,
  12. Discutir los resultados, y
  13. Administrar las reuniones con el comité: la presentación oral y defensa.

Por otro lado, es de suma importancia que los estudiantes comprendan el impacto que tienen sus investigaciones. Una investigación es un proceso cíclico que inicia con una pregunta y que inicia nueva vez cuando se ha presentado la respuesta a esa pregunta a la comunidad investigativa. Si la tesis no es presentada a la comunidad, más allá del examen o sustentación oral, el ciclo se rompe y se pierde la oportunidad de que otros aprendan de los trabajos realizados. (Cone & Foster, 1993)

Las tesis deben hacerse con la calidad internacional suficiente que le permita al recién graduado participar en reuniones y convenciones profesionales y presentar sus hallazgos (i.e., utilizando el Manual de Estilo de Publicaciones de la APA y utilizando fuentes bibliográficas profesionales, como PsycArticles y las revistas profesionales). Existen muchas oportunidades para participar en convenciones (e.g., APA Anual Convention) que los psicólogos dominicanos podemos utilizar para compartir codo a codo con los más altos representantes de la comunidad psicológica internacional y ocupar un lugar protagónico en nuestra ciencia.

Referencias

Cone, J. D. & Foster, S. L. (1993). Dissertations and theses from start to finish: Psychology and related fields. Washington, D.C., EE. UU.: American Psychological Association.

Hall, J. E. & Lunt, I. (2005). Global mobility for psychologist: The role of psychology organizations in the United States, Canada, Europe, and Other Regions. American Psychologist, 60, 712-726.

Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura. (1997). Clasificación internacional normalizada de la educación: CINE 1997 [versión electrónica].: Autor.

27 de noviembre de 2005

Relevancia de la Psicología en el Problema Energético Dominicano

Por César Andrés Caamaño
Psykhê Centro de Investigaciones

La psicología tiene quizás el alcance más amplio de entre todas las ciencias. Esto porque al estudiar el comportamiento de los individuos y sus procesos mentales (Gerrig & Zimbardo, 2002) le atañe todo lo que el ser humano hace, piensa, sueña, construye, planea y realiza. En pocas palabras, si el ser humano está incluido en algo, ahí hay espacio para la psicología.

Por esta razón es nuestra responsabilidad ofrecer respuesta a los problemas diarios de nuestra sociedad, especialmente a aquellos más relevantes, como la criminalidad, la alfabetización, el dominio de las tecnologías de la información y la comunicación, la inserción laboral y el ahorro de energía (Caamaño, 2005, 13 de noviembre). Sobre este último punto, el ahorro de la energía y de los combustibles, debemos hacer especial énfasis, tanto por su impacto, como por el tiempo que tenemos sin encontrarle solución efectiva en nuestro país.

Debido a la fuerte crisis económica de los últimos años, el Gobierno Dominicano ha tenido que tomar medidas para fomentar el ahorro de los combustibles. Instituciones internacionales, como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), favorecen que los dominicanos hagamos un uso razonable de los carburantes y de la energía, especialmente porque nuestra factura eléctrica tiene un aumento de US$910 millones con relación al año 2004 y la factura petrolera sigue aumentando (Batista, 2005, 5 de septiembre). Como consecuencia, se han tomado diversas medidas, entre las que se encuentran: la prohibición de las ventas del combustible después de las 8:00 de la noche, de lunes a viernes, y los sábados después del medio día; la salida de circulación de los vehículos en mal estado; que los vehículos oficiales no circulen los fines de semana; que los vehículos públicos trabajen interdiario por un carril exclusivo y con paradas fijas; la eliminación de los “policías acostados”; la dotación de energía constante a los semáforos; la promoción del cambio de motores de gasolina a diesel en los vehículos del Estado; la solicitud del cambio, en los hogares, de las bombillas incandescentes por las de bajo consumo; y que se apaguen las luces y los electrodomésticos innecesarios (Delgado, 2005, 2 de septiembre ; “Gobierno anuncia medidas”, 2005, 11 de septiembre).

Estas medidas han generado el sentimiento social de que son impracticables e inviables (“Plan de ahorro”, 2005, 2 de septiembre), pues se carece de una estructura que las soporte. Mena (2005, 19 de septiembre) entiende que “las medidas de ahorro funcionan en una ciudad organizada, con transporte público eficiente y donde los ciudadanos escogen su lugar de residencia en función de la cercanía de sus respectivos centros de trabajo o de educación”. Resalta además que no tenemos esos hábitos y que no estamos siendo inducidos a ahorrar y a organizarnos.

Por otro lado, el mecanismo para inducir las medidas ha sido represivo. El Gobierno ha insistido en que será severo a la hora de aplicar las medidas diseñadas. Su razonamiento se basa en que la situación que registra el mundo es catastrófica como consecuencia del aumento de los precios del petróleo (“Plan de ahorro”, 2005, 2 de septiembre). Incluso, altos funcionarios gubernamentales han indicado que decisiones más drásticas serían aplicadas de forma escalonada (Delgado, 2005, 2 de septiembre). Expertos en el tema han señalado que se hace un procedimiento represivo sin realizar un intento por convencer a las personas de la necesidad de las medidas de ahorro (Herman, 2005, 19 de septiembre). Como ejemplo sirve la militarización de más de 600 estaciones de expendio de combustible “para que se cumpla estrictamente lo dispuesto…” (Comprés & Batista, 2005, 13 de septiembre).

Aun así, la comunicación estatal con la ciudadanía ha basado las motivaciones para el ahorro en la crisis, el miedo y la catástrofe que resultará de no ahorrar el combustible. Por ejemplo, el Gobernador del Banco Central ha señalado que “el incremento en el precio del petróleo tiene un efecto devastador sobre todos los sectores”, estableciendo con esto una sensación de desesperación e impotencia en los ciudadanos (Delgado & Campos, 2005, 13 de septiembre).

Como consecuencia, ha surgido un mercado negro del fin de semana, donde se expende el combustible fuera del horario previsto (Vólquez, 2005, 19 de septiembre), el gobierno apenas redujo en 8% el consumo de energía eléctrica en el mes de agosto (Delgado, 2005, 13 de octubre), falta por aplicar el carril exclusivo para el transporte y no se ha hecho la sincronización de los semáforos ni la sustitución de los bombillos, entre otras. (Vólquez, 2005, 19 de septiembre). En pocas palabras, tanto las autoridades como la ciudadanía no han realizado acciones efectivas que reduzcan el consumo de combustibles de una manera significativa.

Para alcanzar ese nivel de conciencia ciudadana y acciones reales que reduzcan el consumo, es preciso pensar en cómo las personas cambian sus hábitos y sus costumbres. Se ha resaltado, en varias ocasiones, la importancia de crear una conciencia ciudadana con respecto al ahorro de los combustibles y de la energía (Arias, 2005, 14 de septiembre) y se ha hecho hincapié, por igual, en que la conciencia individual y las posibilidades económicas de cada cual pongan un límite al consumo de los combustibles, estableciendo de ejemplo al Gobierno, indicando que si éste ahorra los gobernados lo harán por igual (Figueroa, 2005, 3 de septiembre). Sin embargo, al no trabajarse bajo una evidencia científica, psicológica, respecto a la modificación de la conducta y de los hábitos de los dominicanos, esta conciencia ciudadana está lejos de establecerse.





Como lo que se quiere, realmente, es que las personas cambien sus hábitos de consumo con respecto a la energía y a los combustibles, es preciso un cambio de estrategia. El mensaje que debe dársele a la ciudadanía debe ser diferente. Para cambiar el comportamiento de las personas hacia el consumo el mensaje que debe utilizarse debe ser uno que indique y resalte que la mayoría de las y los ciudadanos estamos haciendo el comportamiento deseado (Dittmann, 2005). Muchos estudios han demostrado esta evidencia, tal como muestra Dittmann (2005) en la siguiente recopilación:

  • Wesley Schultz, PhD, profesor de la Universidad Estatal de California en San Marcos, ha desarrollado investigaciones que envuelven la aplicación de las teorías de la psicología social a problemas ambientales. El Dr. Schultz indica que la mayoría de las comunicaciones comúnmente utilizadas se basan en mensajes menos efectivos, como los que alertan a las personas sobre la severidad de un problema acompañados de educación general que informa a las personas cómo pueden ayudar.
  • Los investigadores de la Universidad Estatal de Arizona, Noah Goldstein y Vladas Griskevicius, han probado que el mensaje más exitoso en el cambio de conducta es el que describe la norma a seguir. Goldstein ha resaltado que si uno se encuentra en una situación en la que no está seguro de como actuar, uno mirará lo que otros hacen y las normas para esa situación.
  • Patricia Winter, PhD, una investigadora social para el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, ha encontrado que el “no haga esto” es la ruta más directa para lograr el cumplimiento de la conducta esperada, y que la mayor probabilidad de que la gente realice una conducta no deseada es cuando no se emite ningún mensaje al respecto.
  • Robert Cialdini, PhD, encontró resultados similares en su estudio, donde la señal indicando el comportamiento adecuado para el contexto o situación y enfatizando lo que otros no están haciendo, fue la mejor manera para modificar el comportamiento.

La enseñanza más importante es que ligeras variaciones en el mensaje parecen ser poderosas en el impacto sobre el comportamiento (Winter, como se cita en Dittmann, 2005). Sin embargo, de acuerdo con Shawn Burn, PhD, el potencial de la psicología para ayudar en los cambios suele pasar inadvertido (como se cita en Dittmann, 2005). Tal como describe el Dr. Schultz, “muchas organizaciones desean un cambio de comportamiento para crear una reacción específica de las personas… pero carecen del conocimiento sobre investigaciones psicológicas para integrar los principios básicos que conocemos en psicología” (como se cita en Dittmann, 2005, p. 46).

Es aquí donde los psicólogos dominicanos debemos dar un paso al frente y hacer las conexiones con las agencias, instituciones y organismos necesarios para convencerles de que la psicología es relevante para el trabajo que ellos realizan.


Referencias

Arias, S. (2005, 14 de septiembre). Presidente del Senado apoya plan de ahorro. Diario Libre. Recuperado el 21 de noviembre de 2005, de http://www.diariolibre.com

Batista, L. (2005, 5 de septiembre). BID favorece ahorro de combustibles. Diario Libre. Recuperado el 21 de noviembre de 2005, de http://www.diariolibre.com

Caamaño, C. A. (2005, 13 de noviembre). Nuestra responsabilidad en la sociedad. Logos Psykhê, 1(3). Recuperado el 23 de noviembre de 2005, de http://psykhe.org/logospsykhe/051113a.htm
Compres, L. & Batista, L. (2005, 13 de septiembre). Las FFAA vigilan estaciones cumplan medidas ahorro. Diario Libre. Recuperado el 21 de noviembre de 2005, de http://www.diariolibre.com

Delgado, E. (2005, 2 de septiembre). Gabinete eléctrico no ha podido unificar recomendaciones de BM. Diario Libre. Recuperado el 21 de noviembre de 2005, de http://www.diariolibre.com

Delgado, E. (2005, 13 de octubre). Gobierno sólo redujo 8% su consumo electricidad. Diario Libre. Recuperado el 21 de noviembre de 2005, de http://www.diariolibre.com

Delgado, E. & Campos, N. (2005, 13 de septiembre). Informe: cómo ahorrar energía. Diario Libre. Recuperado el 21 de noviembre de 2005, de http://www.diariolibre.com

Dittmann, M. (2005). Carfting persuasive pro-environment messages. Monitor on Psychology, 36(9), 44-46.

Figueroa, H. (2005, 3 de septiembre). Espejo de papel: desmedidas medidas. Diario Libre. Recuperado el 21 de noviembre de 2005, de http://www.diariolibre.com

Gerrig, R. J. & Zimbardo, P. G. (2002). Psychology and life (16ª ed.). Boston, MA, EE.UU.: Pearson Education. Recuperado el 6 de noviembre de 2005, de http://www.psychologymatters.org/glossary.html

Gobierno anuncia medidas para ahorrar combustibles y usar racionalmente la energía eléctrica. (2005, 11 de septiembre). Diario Libre. Recuperado el 21 de noviembre de 2005, de http://www.diariolibre.com

Herman, H. (2005, 19 de septiembre). Foro abierto: las medidas de ahorro de combustible: ¿estamos preparados para hacerlas efectivas?: opiniones [Carta al editor]. Diario Libre. Recuperado el 21 de noviembre de 2005, de http://www.diariolibre.com

Mena, P. (2005, 19 de septiembre). Foro abierto: las medidas de ahorro de combustible: ¿estamos preparados para hacerlas efectivas? [Carta al editor]. Diario Libre. Recuperado el 21 de noviembre de 2005, de http://www.diariolibre.com

Plan de ahorro de energía anunciado por el Gobierno provoca una oleada de reacciones. (2005, 2 de septiembre). Diario Libre. Recuperado el 21 de noviembre de 2005, de http://www.diariolibre.com

Vólquez, M. (2005, 19 de septiembre). Gobierno evalúa programa de ahorro de combustibles. Diario Libre. Recuperado el 21 de noviembre de 2005, de http://www.diariolibre.com/app/article.aspx?id=44323

21 de noviembre de 2005

En Memoria de un Maestro: Dr. Puro M. Peralta

El pasado domingo 13, durante la celebración de sucineforo del mes de noviembre, Psykhê Centro de Investigaciones mostró un video preparado en memoria del Dr. Puro M. Peralta, al cumplirse el primer año de su partida el 10 de noviembre de este año.

El video retrata momentos de la vida del Dr. Peralta en los cuales compartió con estudiantes, amigos y colegas. Puro, como le gustaba ser llamado, fue inspiración para muchos psicólogos dominicanos. En el caso particular de Psykhê Centro de Investigaciones, su legado ha sido fuente inspiradora para los trabajos que realizamos. Sus enseñanzas nos acompañan tanto en nuestra visión, nuestros valores y nuestro compromiso con la sociedad dominicana. Para descargar el video solo tiene que hacer click aquí.

El Dr. Peralta nació el 23 de junio del 1952 en La Isabela, Puerto Plata. Estaba casado con la Licda. Esther Wong y era padre de tres hijos: Carla Mercedes, Miguel Antonio y Solange Eunice.

Contaba con una Licenciatura en Psicología por la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña (UNPHU) y realizó un Doctorado en Psicología Industrial y Social en la Universidad Degli Studi di Padova, en el año 1978, en Italia. Completó su formación académica en el International Centre for Advanced Technical, en Turín, Italia, y realizó estudios de Derecho en la Universidad de la Tercera Edad.

En el desarrollo de su carrera profesional fue Director de la Escuela de Psicología de la UNPHU, consultor privado de agrupaciones empresariales y reconocidas empresas nacionales. Fue Director General Técnico de la Secretaría de Estado de Educación durante el período de 1978-1982; Asistente del Secretario de Estado de Industria y Comercio, Lic. Luís Manuel Bonetti, en el período 1997-2000; y Subsecretario Administrativo de la Presidencia desde el 2004 hasta el momento de su fallecimiento.

Así mismo, fue miembro del Consejo Nacional de Reestructuración Industrial, del Consejo Nacional para el Fomento de la Producción Lechera y Vicepresidente de la Comisión Nacional de Espectáculos Públicos y Radiofonía.

El Dr. Peralta dejó unas enseñanzas que comprometen al psicólogo dominicano con la toma de acción ante nuestras realidades. Parte de esa enseñanza es la que queremos mostrar con este video.


13 de noviembre de 2005

Nuestra Responsabilidad en la Sociedad

Por César Andrés Caamaño
Psykhê Centro de Investigaciones

La psicología surge como ciencia cuando Wilhelm Wundt, en 1879, vio la necesidad de una ciencia independiente que se encargara del estudio de la experiencia humana inmediata y del análisis sistemático del mundo subjetivo del humano consciente (Doyle, 2000). William James, en 1890, definió la psicología como “la ciencia de la vida mental… sus fenómenos y sus condiciones. Los fenómenos son… sentimientos, deseos, cogniciones, razonamientos, decisiones y similares” (citado por Doyle, 2000).

Sin embargo, con los cerca de 126 años que han pasado, la psicología ha expandido su campo de estudio de manera significativa. Para poder servir a una comunidad de psicólogos bien diversa, la American Psychological Association (APA), fundada en 1892, estableció que “divisiones deben ser organizadas para representar los intereses profesionales y científicos mayores…” (APA, s.f.). En la actualidad, la APA cuenta con 53 divisiones, siendo las de mayor membresía la de Psicólogos en Práctica Independiente (7.0%), la Sociedad de Psicología Clínica (6.5%), la de Neuropsicología Clínica (5.2%), la de Psicoterapia (4.7%), la de Psicoanálisis (4.1%), la Sociedad sobre Psicología Social y de Personalidad (4.0%), la Sociedad para la Psicología Industrial y Organizacional (3.9%), la Psicología de la Salud (3.5%), la Sociedad para la Psicología de la Mujer (3.3%) y la Sociedad para la Consejería en Psicología (3.2%; APA, 2003). Un listado completo de las divisiones está disponible en http://www.psykhe.org/ecs/enlaces.htm.

Ahora bien, a pesar de que las divisiones han sido diseñadas para atender los intereses de los psicólogos y psicólogas, no necesariamente éstas se traducen en aplicaciones directas que solucionen los problemas del ser humano. Por esta razón, es más conveniente organizar la psicología por campos temáticos, en los cuales pueden converger una o varias divisiones de la psicología. La APA presenta como sus tópicos más relevantes, sin ningún orden en especial (APA, 2005):
  1. el estilo editorial de la APA,
  2. las adicciones,
  3. el déficit de atención e hiperactividad,
  4. el envejecer,
  5. el Alzheimer,
  6. la ira,
  7. los niños intimidantes y sus familias,
  8. la depresión,
  9. la salud emocional,
  10. los niños y la prensa,
  11. el aprendizaje y la memoria,
  12. el matrimonio y el divorcio,
  13. los desastres naturales,
  14. la obesidad,
  15. los desordenes de personalidad,
  16. el estrés post-traumático,
  17. la raza,
  18. la sexualidad,
  19. la timidez,
  20. el sueño,
  21. el estrés,
  22. asuntos relativos a las evaluaciones y las pruebas,
  23. los traumas,
  24. los hombres y las mujeres, y
  25. asuntos relativos al lugar de trabajo.


Es de esperar que estos tópicos representen las inquietudes más relevantes para la sociedad de los Estados Unidos, de manera que los psicólogos y psicólogas de la República Dominicana debemos construir nuestra lista de tópicos relevantes de acuerdo a nuestro propio contexto. Una mirada a los diarios actuales nos puede sugerir los siguientes temas: (“Gobierno invertirá”, 2005, 13 de noviembre; González, 2005, 13 de noviembre; “Insta asumir”, 2005, 13 de noviembre; “Otros dos”, 2005, 13 de noviembre; Quezada, 2005, 13 de noviembre; “Ruptura de compuerta”, 2005, 13 de noviembre; “Secretario FFAA dice”, 2005, 13 de noviembre)

  1. la agresividad,
  2. la alfabetización,
  3. el aprendizaje,
  4. el cambio de conducta,
  5. la criminalidad,
  6. la delincuencia,
  7. la drogadicción,
  8. la enseñanza de adultos,
  9. la evacuación y traslado de damnificados,
  10. la ira,
  11. la justicia,
  12. el narcotráfico,
  13. la profesionalización,
  14. la resolución de conflictos, y
  15. la utilización de las tecnologías de la información y la comunicación.

La responsabilidad de desarrollar y aplicar nuestra ciencia en los problemas diarios de la República Dominicana recae sobre nosotros, psicólogos y psicólogas. Cada profesional debe atender este asunto de su ciencia, de modo que nosotros somos los llamados a hacerlo con respecto a la nuestra.

La definición actual de la psicología dice que es el estudio científico del comportamiento de los individuos y de sus procesos mentales (Gerrig & Zimbardo, 2002). ¿Cómo se relaciona el estudio del comportamiento humano con la agresividad, el aprendizaje, la criminalidad, la drogadicción, la resolución de conflictos o la adaptación a nuevas tecnologías? ¿Cuáles procesos mentales inciden en la alfabetización, los cambios de conducta, la delincuencia, la enseñanza de adultos, la adaptación de los damnificados, la ira y la justicia? Estas son preguntas que debemos responder en lo inmediato, si queremos tener un mejor país.


Referencias

American Psychological Association. (s.f.). Bylaws of the American Psychological Association. Recuperado el 13 de noviembre de 2005, de http://www.apa.org/governance/bylaws/art6.html
American Psychological Association. (2003). Division membership statistic 2003 year end. Recuperado el 13 de noviembre de 2005, de http://www5.apa.org/membership/divstat.cfm

American Psychological Association. (2005). Topics: Home page. Recuperado el 13 de noviembre de 2005, de http://www.apa.org/topics/

Doyle, C. L. (2000). Psychology: Definition. En Kazdin, Alan E. (Ed). Encyclopedia of psychology, Vol. 6. (pp. 374-376) [version electrónica]. Washington, DC, US: American Psychological Association.

Gerrig, R. J. & Zimbardo, P. G. (2002). Psychology and life (16ª ed.). Boston, MA, EE.UU.: Pearson Education. Recuperado el 6 de noviembre de 2005, de http://www.psychologymatters.org/glossary.html

Gobierno invertirá US$380 mil para entrenar policías. (2005, 13 de noviembre). Diario Libre. Recuperado el 13 de noviembre de 2005, de http://www.diariolibre.com/app/article.aspx?id=49019

González, A. (2005, 13 de noviembre). Programa yo sí puedo anima adultos. El Caribe. Recuperado el 13 de noviembre de 2005, de http://www.elcaribe.com.do/ articulo_multimedios.aspx?id=67591&guid=16C5A9D148AF44C890FBC6A2CBAAA836&Seccion=63

Insta asumir ventajas de reto digital. (2005, 13 de noviembre). El Caribe. Recuperado el 13 de noviembre de 2005, de http://www.elcaribe.com.do/articulo_multimedios.aspx?id=67640&guid=BB6C7D1FBAF94ECE8BBFFE38CB328F27&Seccion=63

Otros dos perredeístas se matan a balazos; convocan a elegir candidatos este domingo en nueve provincias. (2005, 13 de noviembre). Diario Libre. Recuperado el 13 de noviembre de 2005, de http://www.diariolibre.com/app/article.aspx?id=49060

Quezada, O. (2005, 13 de noviembre). Delincuencia azota sectores Villa Mella. El Caribe. Recuperado el 13 de noviembre de 2005, de http://www.elcaribe.com.do/ articulo_multimedios.aspx?id=67607&guid=F153386CD1734BDF895E4D358184D6CA&Seccion=63

Ruptura de compuerta obliga a operativo en Santiago. (2005, 13 de noviembre). Diario Libre. Recuperado el 13 de noviembre de 2005, de http://www.diariolibre.com/app/article.aspx?id=49068

Secretario FFAA dice en RD opera cadena de narcos. (2005, 13 de noviembre). Diario Libre. Recuperado el 13 de noviembre de 2005, de http://www.diariolibre.com/app/article.aspx?id=49018

6 de noviembre de 2005

Programas de Entrenamiento en Psicología y la Realidad Dominicana

Por César Andrés Caamaño
Psykhê Centro de Investigaciones

Antes de hablar de los programas de entrenamiento en psicología es preciso que acordemos una definición para esta ciencia. Para muchos, la psicología abarca tantos y diversos subcampos y aplicaciones que se hace difícil una única definición. Para comprender su más amplio significado es importante visualizar el debate de su definición a través de la historia. Doyle (2000) ha listado varios momentos claves sobre este debate:


  • Los filósofos siempre se han preguntado la naturaleza de la mente. En los 1800s, los fisiólogos que estudiaban los sentidos se preocupaban y teorizaban sobre las percepciones humanas. Los neurólogos notaron que las lesiones cerebrales afectaban los procesos mentales.

  • En 1879, Wilhelm Wundt vio en esta tendencia la necesidad de una ciencia independiente, una ciencia de la experiencia inmediata, el sistemático análisis del mundo subjetivo del humano conciente. En 1890, William James definió la psicología como “la ciencia de la vida mental… sus fenómenos y sus condiciones. Los fenómenos son… sentimientos, deseos, cogniciones, razonamientos, decisiones y similares” (como se cita en Doyle, 2000). Ambos, Wundt y James, establecieron laboratorios iniciales para el estudio de la experiencia de la percepción, cognición y sentimientos del humano adulto.

  • Sigmund Freud, basado en casos de estudio de pacientes, insistió en que los procesos inconscientes eran centrales para el entendimiento de la personalidad humana y de sus motivaciones.

  • El comportamiento animal se convirtió en parte de la psicología en 1897, cuando Edward L. Thorndike, interesado en la evolución de la mente, llevó varios animales a su laboratorio y estudió sus procesos de aprendizaje. Así empezó la psicología comparativa, el campo que compara el comportamiento de especies diferentes.

  • La niñez se convirtió en una preocupación para la psicología cuando G. Stanley Hall y otros tomaron el estudio del desarrollo de la mente desde la infancia hasta la madurez.

  • Originalmente, la psicología se ocupaba de las cualidades universales de la experiencia. El estudio cuantitativo de las diferencias humanas inició tan pronto como los matemáticos inventaron la estadística. Francis Galton en 1884 y Alfred Binet en 1905 usaron las estadísticas en la construcción de pruebas para medir la inteligencia.

  • En 1913 John Watson propuso una nueva definición para los asuntos y métodos de la psicología: la única forma para convertir a la psicología en una ciencia verdadera era basarla en observaciones sistemáticas del comportamiento. Aunque algunos continuaron con el estudio de los procesos mentales, frecuentemente a través de inferencias del comportamiento, como Wolfgang Köhler y Jean Piaget, la corriente principal de la psicología experimental abrazó la definición: psicología es la ciencia del comportamiento.

  • Varias tendencias convergieron a mediados del Siglo XX para devolver los procesos mentales a la corriente principal de la psicología experimental. Las computadoras, las máquinas que procesan información, inspiraron a los investigadores a estudiar el cómo las personas procesan la información que perciben y cómo piensan. Desarrollos en la lingüística inspiraron a los psicólogos a explorar los procesos mentales subyacentes al lenguaje. El libro de texto de George Miller, en 1962, anunció el nuevo énfasis con su título: Psicología: la ciencia de la vida mental.

  • Los eventos que acompañaron la Segunda Guerra Mundial le dieron ímpetu a la psicología social al ser estudiado el impacto de la vida social en los procesos psicológicos.

Así es como llegamos hoy a una definición de la psicología que procura englobar los enfoques anteriormente listados: es el estudio científico del comportamiento de los individuos y de sus procesos mentales (Gerrig & Zimbardo, 2002). Una definición más detallada es la que establece la Ley sobre el Ejercicio Profesional de la Psicología en la República Dominicana (Ley 22-01, 2001), que la define como “la utilización del conocimiento adquirido mediante el estudio científico de los procesos cognitivos y del comportamiento humano y animal, tanto en la realización de trabajos de investigación y de docencia, como en la prestación de servicios profesionales a personas físicas y/o morales” (p.1).

Ahora bien, cada una estas definiciones ha moldeado el cómo se ha entrenado a los profesionales de nuestra ciencia. Para establecer un criterio unificador y debido a la necesidad acelerada de psicólogos clínicos y el resultante desarrollo de los programas para ese entrenamiento, en 1947 el Consejo de Directores de la American Psychological Association (APA) asignó un comité especial para formular un programa de entrenamiento en psicología clínica. El reporte de este comité, el Shakow Report, fue subsecuentemente endosado por la conferencia de Boulder y ha provisto la base para el entrenamiento clínico desde entonces. (APA, 1992; ver también APA Commitee on Training in Clinical Psychology, 1947)

Seguramente, un criterio importante para formular un programa de entrenamiento lo constituyó el que la mayoría de las evaluaciones en las investigaciones de la psicología experimental están diseñadas para probar predicciones teóricas específicas sobre los humanos en general (i.e., preguntas nomotéticas). En contraste, las evaluaciones en psicología clínica están diseñadas para guiar al clínico en la toma de decisión con respecto al diagnóstico, la etiología, el pronóstico, la intervención y la evaluación del resultado en casos individuales o subgrupos (i.e., preguntas ideográficas). Sin embargo, el que las respuestas a preguntas ideográficas tengan sentido depende de la preexistencia de respuestas a las preguntas nomotéticas. Sin el conocimiento de la distribución probabilística esperada de valores en una medida dada (ya sea la medida una entrevista informal o un test formal), un valor aislado en esa medida no tiene interpretación. (McFall & Townsend, 1998)

Como consecuencia, en la primera conferencia nacional sobre entrenamiento en psicología clínica, celebrada en el 1949 en Boulder, Colorado, Estados Unidos, se acordó un igual peso al desarrollo de competencias para la investigación y para las habilidades clínicas, conocido este programa como el modelo Boulder. (Norcross & Castle, 2002)

La conferencia de Boulder fue un hito por varias razones. Primero, establecía el PhD (i.e., Doctor en Filosofía) como el grado requerido, como sucede en otras áreas académicas. Hoy en día, todos los programas del modelo Boulder en psicología clínica otorgan el grado de PhD. Segundo, la conferencia reforzó la idea de que la ubicación adecuada para el entrenamiento era dentro de los departamentos de las universidades, en vez de una escuela separada o un instituto como sucede en medicina u odontología. Y tercero, los psicólogos clínicos eran entrenados para ser científicos-practicantes, es decir, preparados para trabajar tanto en el mundo académico como en el mundo práctico. (Norcross & Castle, 2002)

Como puede verse, la preparación en psicología clínica estaba diseñada para estar dirigida hacia ambos, investigación y fines profesionales —el modelo científico-profesional— con entrenamiento en tres funciones: a) diagnóstico, b) investigación y c) terapia. (APA, 1992).

Sin embargo, no todos los profesionales de la psicología estaban conformes con este modelo. Disensiones con las recomendaciones de la conferencia de Boulder culminaron en la conferencia nacional de entrenamiento de 1973, realizada en Vail, Colorado, Estados Unidos (que da origen al modelo Vail; Norcross & Castle, 2002). Aquí se endosaron diferentes principios que llevaron a un modelo de entrenamiento alternativo (D. R. Peterson, como se cita en Norcross & Castle, 2002). En la Conferencia de Vail la APA formalmente reconoció el modelo de entrenamiento profesional-practicante y el grado profesional PsyD (i.e., Doctor en Psicología; Tibbits-Kebler & Howell, 1987).

El conocimiento psicológico, se argumentó en dicha conferencia, ha madurado lo suficiente para garantizar la creación de un programa profesional explícito, a la par de los programas profesionales en medicina, odontología y derecho. Estos programas profesionales serían añadidos, en vez de reemplazar, a los programas del modelo Boulder. Más allá, se propuso que ambos grados debían ser usados, uno para designar el rol científico (PhD) y otro para el rol practicante (PsyD). El enfoque de los graduados del programa profesional del modelo Vail está primeramente en la práctica clínica y menos en la investigación. (Norcross & Castle, 2002)

Los programas clínicos PhD deben enseñar a los estudiantes los fundamentos de la práctica, pero su trabajo primario es entrenar a los estudiantes a conducir investigaciones. Los programas PsyD deben entrenar a los estudiantes el espectro completo de la ciencia de la psicología, pero su trabajo primordial es practicar lo que han aprendido. (D. Peterson, como se cita en Murray, 2000)

Aquí debemos llamar la atención sobre lo que sucede en República Dominicana. El organismo estatal que otorga reconocimiento a la educación superior es la Secretaría de Estado de Educación Superior, Ciencias y Tecnología (SEESCYT). Esta Secretaría de Estado reconoce tres niveles generales: a) Técnico, b) Grado, y c) Postgrado. Con respecto a la psicología, hasta el momento, sólo se ha alcanzado el nivel de postgrado referido a la maestría, el cual es, en promedio, cuatro años menos de estudio con respecto al doctorado (Mejía, 2003). Aun así, para ejercer la psicología se requiere sólo el nivel académico de licenciatura y si se trata del área clínica el nivel de especialidad (Ley 22-01, 2001).

Esto impacta la generación de investigaciones de manera directa, ya que, como sucede en los Estados Unidos, las investigaciones que deben realizar los candidatos a maestrías y doctorados sirven para resolver problemas nacionales y sus tesis y disertaciones se aplican a este sentido (Mejía, 2003). Brea (2002) coincide al señalar que la responsabilidad primordial para realizar investigaciones psicológicas se deposita en las universidades (ver también Ley 139-01, 2001; Mejía, 2003). Además, es responsabilidad del Colegio Dominicano de Psicólogos (CODOPSI) el realizar actividades que incrementen los conocimientos y la proyección científica de los profesionales de la psicología (Ley 22-01, 2001). Sin embargo, en las universidades la investigación ha estado ausente (Mejía, 2003).

Es evidente que la producción científica en República Dominicana es muy reducida. En el campo de la psicología, Brea (2002) entiende que la producción de estudios empíricos y artículos científicos es limitada, al igual que la participación de los psicólogos en la discusión de los problemas científicos y fundamentales que se producen en la sociedad. Esto contrasta con la cantidad de personas que estudian la psicología, que en el mes de mayo del año 2003 ocupaba el octavo lugar entre los programas de mayor matrícula estudiantil a nivel nacional, con el 4.5% de la matrícula; el quinto lugar a nivel de postgrado y el cuarto a nivel de maestría (Mejía, 2003).

El escenario de la psicología en la República Dominicana puede describirse en los siguientes términos:


  • El nivel profesional exigido para ejercer la psicología apenas dura casi la mitad del tiempo que se exige a nivel internacional.

  • Los profesionales están orientados hacia el ejercicio profesional, con un dominio similar al propuesto en el modelo Vail.

  • Los profesionales carecen de formación fuerte en la generación de conocimiento y realización de investigaciones, de acuerdo a lo que propone el modelo Boulder.

Si somos críticos con respecto a esto debemos darnos cuenta de que es precisa una acción inmediata. Debemos cambiar el curso de las cosas de manera que fortalezcamos el ejercicio profesional de la psicología en nuestro país. Debemos generar conocimiento que permita aplicar nuestra ciencia a los más diversos problemas nacionales. Nosotros, los psicólogos, podemos ofrecer soluciones a los problemas de salud, de pobreza, de adicción a las drogas, de criminalidad, de educación, de inserción laboral, de productividad, de ahorro de energía y de todos aquellos problemas que pueden ser impactados a través del comportamiento de los individuos y de sus procesos mentales.



Referencias

American Psychological Association Committee on Training in Clinical Psychology. (1947). Recommended graduate training program in clinical psychology. American Psychologist, 2, 539-558.

American Psychological Association. (1992). Training in clinical psychology. Clinician´s Research Digest, 10(12), 4.

Brea, M. (2002). Marginalidad de la psicología en tiempos de globalización [Editorial]. Perspectivas Psicológicas, 3(2), 2.

Doyle, C. L. (2000). Psychology: Definition. En Kazdin, Alan E. (Ed). Encyclopedia of psychology, Vol. 6. (pp. 374-376) [version electrónica]. Washington, DC, US: American Psychological Association.

Gerrig, R. J. & Zimbardo, P. G. (2002). Psychology and life (16ª ed.). Boston, MA, EE.UU.: Pearson Education. Recuperado el 6 de noviembre de 2005, de http://www.psychologymatters.org/glossary.html

Ley 22-01 Sobre Ejercicio Profesional de la Psicología [versión electrónica]. (2001). República Dominicana. Recuperada el 6 de noviembre de 2005, de http://www.idpp.org/idpp_eng/codopsi_eng/codopsi_eng02.htm

Ley 139-01 de Educación Superior de la República Dominicana [versión electrónica]. (2001). República Dominicana. Recuperada el 27 de julio de 2004, de http://www.jmarcano.com/mipais/cultura/educacion/esuper10.html

McFall, R.M. & Townsend, J.T. (1998). Foundations of Psychological Assessment: Implications for cognitive assessment in clinical science. Psychological Assessment, 10, 316-330.

Mejía, T. (2003). Las reformas en la educación superior en la República Dominicana [versión electrónica]. Santo Domingo: UNESCO / IESALC. Recuperado el 26 de julio de 2004, de http://www.iesalc.unesco.org.ve/programas/reformas/rep_dominicana/reformas%20dominicana.pdf

Murray, B. (2000). The degree that almost wasn’t: The Psyd comes of age [versión electrónica]. Monitor on Psychology, 31(1). Recuperado el 27 de julio de 2004, de http://www.apa.org/monitor/jan00/ed1.html

Norcross, J. C. & Castle, P. H. (2002). Appreciating the PsyD: The Facts [versión electrónica]. Eye on Psi Chi, 7(1), 22-26. Recuperado el 29 de julio de 2004, de http://www.psichi.org/pubs/articles/article_171.asp

Tibbits-Kleber, A. L. & Howell, R. J. (1987). Doctoral training in clinical psychology: A students´ perspective. Professional Psychology: Research and Practice, 18, 634-639.

30 de octubre de 2005

La Diversidad Nos Hará Grandes

Por César Andrés Caamaño
Psykhê Centro de Investigaciones

Mientras presentaba la idea de Psykhê Centro de Investigaciones a colegas en los inicios del año 2005, muchos dudaban del éxito que podríamos cosechar al no existir precedentes de este tipo de instituciones en nuestro país. La respuesta fue muy sencilla: los y las profesionales de la psicología en nuestro país necesitan reintegrarse, conocerse y participar juntos en el desarrollo de esta ciencia.

La evidencia de que estamos en una condición de aislamiento es notoria: los congresos que se celebran tienden a ser muy segmentarios, no existe un intercambio inter-universitario, no contamos con publicaciones científicas ni sociales que se mantengan a través del tiempo, no sabemos cuántos somos, quiénes somos ni dónde estamos, y el Colegio Dominicano de Psicólogos (CODOPSI) no ha logrado integrar y representar todos los intereses de los profesionales de la psicología. Incluso la ciudadanía no comprende el campo de acción de nuestra ciencia.

Por esta razón hemos destinado mucho de nuestro esfuerzo en fortalecer nuestro espacio en Internet (i.e., http://www.psykhe.org/), entendiendo que a través de las tecnologías de la información y comunicación tendremos el alcance necesario para llegar a un mayor número de personas interesadas en el desarrollo de nuestra ciencia.

Con la finalidad de exponer los acontecimientos y novedades de la psicología hemos diseñado un espacio denominado “Noticias Psykhê”. Nuestra intención es poder incluir los talleres, congresos, reuniones, presentaciones, convenios, acuerdos y todas las actividades de interés general en un listado que pueda ser visitado por todos. La idea es que los y las profesionales y estudiantes de la psicología puedan conocer, de manera oportuna, de todos los acontecimientos importantes para nuestro desarrollo y vida profesional. Son bienvenidas todas las colaboraciones de información que quieran compartirnos.

Otra de nuestras iniciativas es la presentación de la “Afiliación a la American Psychological Association (APA)”, a través de la cual todos los psicólogos dominicanos podrán afiliarse a la institución psicológica más grande a nivel mundial, y recibir en República Dominicana todos los beneficios que esta afiliación ofrece, entre los que se encuentran la suscripción a revistas y journals, y descuentos en libros, videos y convenciones. Esta posibilidad fortalece tanto a los profesionales como a los estudiantes, pues les permite tener un contacto directo con los psicólogos y psicólogas de mayor renombre internacional. Imaginémonos siendo miembros de una institución fundada desde 1892 y que cuenta con William James, John Dewey, Edward Thorndike, John Watson, Gordon Allport, Carl Rogers, W. Kohler, Quinn McNemar, A.H. Maslow, George Miller, Kenneth Clark y Philip Zimbardo, entre sus pasados presidentes. No imaginemos más, esto es posible y está al alcance de todos.

Para integrar frente a frente a los psicólogos y psicólogas, y establecer un ambiente de intercambio horizontal de ideas y criterios hemos diseñado los “Cineforos Psykhê”. Esta actividad, si bien no se realiza de manera virtual, ha despertado el interés de muchos estudiantes y profesionales debido a la metodología que utilizamos. En nuestras reuniones promovemos la participación voluntaria, el intercambio multidisciplinario de conocimiento y el desarrollo de la capacidad de debatir libremente y llegar a un consenso sobre un tema en particular. Además, reforzamos el criterio de que la psicología es el estudio del comportamiento humano y de todo aquello que le impacte, al presentar películas donde se reflejan problemas cotidianos de la vida diaria.

Como el intercambio de información y la participación libre y espontánea son criterios muy importantes en nuestra filosofía, hemos creado la “Red Psykhê”, que consiste en un grupo de discusión, basado en la tecnología YahooGroups, que permite el envío de mensajes electrónico a todos los miembros utilizando una sola dirección, pudiendo así intercambiar ideas, pedir opiniones y consejos, conocer nuevos profesionales, descubrir temas y herramientas nuevas, así como el colocar archivos, fotos, actividades e información en el Internet para que estén disponibles para todos. A esta Red Psykhê se han agregado ya los Directores y Coordinadores de las escuelas y departamentos de Psicología de las más importantes universidades de nuestro país.

En la creación de un espacio para los profesionales, donde puedan publicar artículos, opiniones, ideas y criterios, hemos diseñado esta revista electrónica, denominada “Logos Psykhê”. Este nombre proviene del griego, significando tratado o doctrina (logos) y soplo de vida o alma (psykhê). En este espacio podremos presentar estas publicaciones y alcanzar un público amplio, aprovechando las tecnologías de la información y comunicación. Todos los profesionales están invitados a presentar sus artículos los cuales aparecerán publicados aquí.

De igual modo hemos diseñado un espacio llamado “Enlaces de Interés sobre Psicología”, donde hemos publicado, con sus respectivos links, las asociaciones e instituciones más relevantes para la psicología, las universidades que imparten esta carrera en nuestro país, así como las 55 divisiones de la APA, que representan las mayores áreas de especialización de nuestra ciencia. Más enlaces se irán agregando con el tiempo.

Para ofrecer una idea más general de nuestros planes hemos diseñado un espacio denominado “Programas Psykhê”, en el cual mostramos todos nuestros grandes programas, incluyendo los que están en etapa de planificación, como la Biblioteca Virtual Psykhê®, el Premio Psykhê a la Excelencia en la Investigación Psicológica® y el Congreso Anual Psykhê sobre Investigación Psicológica®.

De todos nuestros programas uno merece especial atención: el Diplomado Psykhê en Investigación Psicológica®. Con éste pretendemos elevar la capacidad de los psicólogos para producir información científica en la República Dominicana. Este diplomado hace especial énfasis en el estilo de publicaciones de la APA, ya que es el estándar internacional para publicaciones científicas en las ciencias sociales, y en aprovechar la realización de las tesis de grado y postgrado para que tengan la calidad suficiente para poder ser presentadas en congresos y convenciones internacionales. Se ha evidenciado que la mayor parte de las publicaciones científicas que realizan los psicólogos son adaptaciones de sus tesis y disertaciones (Primack & O'Leary, 1989), por lo cual estamos obligados a formar psicólogos con las capacidades suficientes para realizar trabajos excelentes.

Nuestros esfuerzos están enfocados en integrar a los psicólogos y psicólogas. Estamos convencidos de que la psicología es una ciencia tan amplia que un solo espacio no representa el interés de todos. Sin embargo, contamos con la colaboración de todos los profesionales y estudiantes de la psicología, de manera que cada quien pueda descubrir ese nicho y presentar sus ideas, opiniones, planes, sueños y proyectos en este espacio que hemos creado. La diversidad nos hará grandes y esta grandeza colocará a la psicología en una posición protagónica para la investigación, la creación de políticas y el ejercicio profesional.

Referencias

Primack, R. B. & O’Leary, V. D. (1989). PhD recipients in psychology and biology: A comment. American Psychologist, 44, 575-576.